Thursday, December 06, 2007

ceder a la tentacion...
...a la tentación del fracaso...
de que tu vida sea una...
de que obra, por lo que has apostado, no se disipe...
POR ALBERTO FUGUET

en la FIL, en Guadalajara, en el stand Planeta, encontré, por fin, lo que andaba buscando por un montón de sitios: desde Santiago a Barcelona, Buenos Aires o Caracas, nunca pude encontrar la LA TENTACION DEL FRACASO, los diarios de Julio Ramón Ribeyro

un diario -sin duda- tiene algo de blog
y podria postear decenas de entradas que me han llamado la atención, con que me he sentido, tocado, identificado...

El diaro va de 1950, cuando JRR, tenía 21 años, hasta 1978 y suman mas de 670 páginas...
aparecerá alguna vez el tomo cuatro? desde el 78 hasta el final?

de nuevo: ¿un autor puede ser la suma de su obra de no ficción (que en este casos son sus cuentos,los que me falta por leer, pero leyendo La tentación, quedo con muchas ganas de hacerlo...) que supere su obra real, digamos, su ficción?

por lo que llevo, La tentación del fracaso me parece una obra mayor latinoamericana y, sin haber leer los cuentos, sólo las Prosas apátridas, me parece una trabajo clave, honesto y adictivo... un libro ideal para aviones y hoteles, además.

primero: algo de prólogo del propio Ribeyro (estos diarios no son póstumos, aparecieron en Lima, unos años antes de JRR falleciera en 1994)

…el diario se convirtió para mí en una necesidad, en una compañía y en complemento a mi actividad estrictamente literaria. Más aún, pasó a formar parte de mi actividad literaria, tejiéndose entre mi diario y mi obra de ficción una apretada trama de reflejos y reenvíos. Páginas de mi diario son comentarios a mis otros escritos, así como algunos de éstos están inspirados en páginas de mi diario…
…El diario íntimo es una ocupación peligrosa, que puede cerrar la comuniciación con los otros y confinarnos a un soliloquio estéril y secreto. Puede también servirnos de coartada para, en el caso de los escritores, no escribir lo que deberíamos escribir y escribir solamente acerca de los problemas y perplejidades que nos plantea nuestra vocación, de modo que el diario termina por suplantar a la obra potencial que conteníamos. En mi caso confieso que he tratado de sortear estas dificultades, si bien sé que por épocas y en muchos casos he sucumbido a ellas.


y ahora, su primer post subrayable:

3 de junio, 1950
¿Por qué estaré tan decepcionado? Sin dinero, sin éxito, sin amores, mis días van cayendo como las hojas de un árbol. Rodeado de oscuridad, de cenizas. Hoy me siento incapaz de todo. Una pereza moral irresistible. Sólo ansío viajar. Cambiar de panorama. Irme donde nadie me conozca. Aquí ya soy definitivamente como han querido que sea. Conforme me aleje irán cayendo mis vestiduras, mis etiquetas y quedaré limpio, desnudo, para empezar a ser distinto, como yo quisiera ser. Pero ¿adónde ir? Si llevo dentro de mí el germen de todo mi destino, ¿para qué hacer rodar por todos los paisajes, como un circo ambulante, el espectáculo de una vida equivocada?

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