Saturday, June 23, 2007

Nietzsche

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".

Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.

Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que esperar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad.

Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz.

Nuestro destino ejerce su influencia sobre nosotros incluso cuanto todavía no hemos aprendido su naturaleza; nuestro futuro dicta las leyes de nuestra actualidad.

El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices.

Yo necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos y cadáveres que tenga que llevar a cuestas por donde vaya.

La demencia en el individuo es algo raro; en los grupos, en los partidos, en los pueblos, en las épocas, es la regla.

Lo absurdo de una cosa no prueba nada contra su existencia, es, más bien, condición de ella.

¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?

El pensador sabe considerar las cosas más sencillas de lo que son.

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