Wednesday, May 23, 2007

Preguntas

Si la poesía es la expresión pura de lo que uno siente, como has dicho varias veces, ¿qué te pasa a ti con las vírgenes?-
A mí me ocurrieron muchas emociones, alivios, procesos, experiencias, risas, sollozos: sollozos emocionales, sentimentales, espirituales. Hace cinco años viví en Viña del Mar, en un departamento en que pasaba muy solo, pero de pronto me di cuenta de que necesitaba conversar con alguien, así que decidí conversar con el señor del universo, con Dios. Empecé un poema en tono coloquial: "Señor, buenas tardes/ Estoy aburrido en este momento/ Estoy dudando entre hacerme una pizza/ O seguir conversando contigo..." Empezó a fluir, fluir, fluir. Tuve la experiencia, si se pudiera hablar en términos técnicos, de que muchos poemas eran una plegaria sentida. Varias veces yo estaba solo, en el verano, con un calor infernal, y empezaba a escribir. En el fondo, muchos de estos poemas me salvaron. Muchos eran plegarias en que yo suplicaba por salir de un estado de cansancio, de sinsentido. ¿Qué me pasó a mí? Empezaba con un verso, conectándome con una virgen, pero que en el fondo es como el corazón de la divina madre cósmica: al tercer verso estaba más aliviado, contento, ligero, y terminaba bailando en una pata. La experiencia creativa siempre es aliviadora.
Da la idea de que estabas pasando una etapa difícil.
-Claro, este libro me refrescó espiritualmente. Cada poema me reconectaba con mi silencio interno.-¿Estabas fuera de eje?-¡Yo siempre estoy fuera de eje! Pero la literatura me pone en el centro exacto de mi silencio. A mí me gusta la palabra religión porque viene de re-ligare, que me religa a mí mismo, a mi silencio. Y del silencio nace el amor. Pienso que busco la literatura para quedar exactamente donde más me gusta estar.-Hay una voz constante que llama a la lentitud, a tomarse las cosas con calma. "Esto no es mundo/ Es vorágine", dices en Virgen de Coronel.-¿Qué me dirías si te digo: echemos una carrera para ver quién llega antes al cementerio? En Estados Unidos, los poetas beat acuñaron en los sesenta el término the rats race, la carrera de las ratas. ¿Qué se gana con ganar la carrera? Existe la creencia muy arraigada de que la vida consiste en ganarle al otro, pero a mí eso me produce risa. Se habla de carrera universitaria, y yo nunca he entendido por qué. Cuando me preguntaban qué carrera pensaba seguir, yo decía que la carrera tortuga. No entiendo que estudiar sea una carrera, puesto que una carrera es lo contrario a la concentración. Para crecer en algo, en cualquier oficio y también en el arte, para ser feliz, se requiere un proceso. Yo nunca he visto a un árbol correr.

-También abordas los males sicológicos, como la histeria o la depresión.-Esa fue una plegaria mía, porque encuentro que hay mucho dolor emocional y que la histeria es como un demonio. Si vamos al lenguaje de los chakras, del reiki, podríamos decir que Chile tiene la chacra en el chakra emocional y en el chakra intelectual. Fíjate que un 10 por ciento de los chilenos tiene acceso a los libros, una falta de oportunidad que sin duda coopera con la infelicidad. Se habla del amor a la vida, pero aquí se realiza un aborto al espíritu, porque cada vez se ponen más dificultades para que la gente tenga acceso a los libros. No debe extrañarnos que el nivel de creatividad sea bajísimo.

Blog Archive