Tuesday, September 09, 2008

“Los recuerdos son algo por lo que deberíamos estar agradecidos ¿verdad? No importa en qué situación se meta el ser humano, los recuerdos del pasado son sin duda un don de los dioses”.

“Un pueblo llamado Yumiura” Yasunari Kawabata

Yo si bien tengo una mente pesimista... tengo un temperamento más bien optimista y despreocupado”, Adolfo Bioy Casares

Rodolfo Walsh

"Ese hombre", de Rodolfo Walsh.
1996 Seix Barral
Me llaman Rodolfo Walsh. Cuando chico, ese nombre no terminaba de convencerme: pensaba que no me serviría, por ejemplo, para ser presidente de la República. Mucho después descubrí que podía pronunciarse como dos yambos aliterados (1), y eso me gustó.
Nací en Choele-Choel, que quiere decir “corazón de palo”. Me ha sido reprochado por varias mujeres.
Mi vocación se despertó tempranamente: a los ocho años decidí ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin vocación y tuve muchos oficios. El más espectacular: limpiador de ventanas; el más humillante: lavacopas; el más burgués: comerciante de antigüedades; el más secreto: criptógrafo en Cuba.
Mi padre era mayordomo de estancia, un transculturado al que los peones mestizos de Río Negro llamaban Huelche. Tuvo tercer grado, pero sabía bolear avestruces y dejar el molde en la cancha de bochas. Su coraje físico sigue pareciéndome casi mitológico. Hablaba con los caballos. Uno lo mató, en 1947, y otro nos dejó como única herencia. Este se llamaba “Mar Negro”, y marcaba dieciséis segundos en los trescientos: mucho caballo para ese campo. Pero esta ya era zona de la desgracia, provincia de Buenos Aires.
Tengo una hermana monja y dos hijas laicas.
Mi madre vivió en medio de cosas que no amaba: el campo, la pobreza. En su implacable resistencia resultó más valerosa, y durable, que mi padre. El mayor disgusto que le causo es no haber terminado mi profesorado en letras.
Mis primeros esfuerzos literarios fueron satíricos, cuartetas alusivas a maestros y celadores de sexto grado. Cuando a los diecisiete años dejé el Nacional y entré en una oficina, la inspiración seguía viva, pero había perfeccionado el método: ahora armaba sigilosos acrósticos.
La idea más perturbadora de mi adolescencia fue ese chiste idiota de Rilke: Si usted piensa que puede vivir sin escribir, no debe escribir. Mi noviazgo con una muchacha que escribía incomparablemente mejor que yo me redujo a silencio durante cinco años. Mi primer libro fueron tres novelas cortas en el género policial, del que hoy abomino. Lo hice en un mes, sin pensar en la literatura, aunque sí en la diversión y el dinero. Me callé durante cuatro años más, porque no me consideraba a la altura de nadie. Operación masacre cambió mi vida. Haciéndola, comprendí que, además de mis perplejidades íntimas, existía un amenazante mundo exterior. Me fui a Cuba, asistí al nacimiento de un orden nuevo, contradictorio, a veces épico, a veces fastidioso. Volví, completé un nuevo silencio de seis años. En 1964 decidí que de todos mis oficios terrestres, el violento oficio de escritor era el que más me convenía. Pero no veo en eso una determinación mística. En realidad, he sido traído y llevado por los tiempos; podría haber sido cualquier cosa, aun ahora hay momentos en que me siento disponible para cualquier aventura, para empezar de nuevo, como tantas veces.
En la hipótesis de seguir escribiendo, lo que más necesito es una cuota generosa de tiempo. Soy lento, he tardado quince años en pasar del mero nacionalismo a la izquierda; lustros en aprender a armar un cuento, a sentir la respiración de un texto; sé que me falta mucho para poder decir instantáneamente lo que quiero, en su forma óptima; pienso que la literatura es, entre otras cosas, un avance laborioso a través de la propia estupidez.

Pedro León Gallo Goyenechea

(Copiapó, 12 de febrero de 1830 - Santiago, 16 de diciembre de 1877) Político chileno y uno de los fundadores del Partido Radical.
Nació en Copiapó el 12 de febrero de 1830. Hijo menor de Miguel Gallo Vergara, millonario minero de la plata de Chañarcillo, y de Candelaria Goyenechea y de la Sierra.
Realizó sus primeros estudios en el Colegio de la Merced de Copiapó, ingresando luego al Instituto Nacional.
Escribió sus primeros artículos políticos en el periódico La Tribuna en 1850; en ellos adhirió a la idea del orden público, pero con ciertas reformas. Defendió al gobierno de Manuel Montt en abril de 1851 y En 1852 regresó a Copiapó.
Junto con dedicarse a los negocios familiares, en Copiapó Pedro León Gallo continuó con su vida política al ser elegido regidor. Pero fue destituido por el intendente, debido a un incidente protagonizado por el jefe de la policía de su ciudad natal a quien él censuró.
Esto gatilló un cambio en su percepción sobre el gobierno de Montt, comenzando a frecuentar reuniones de opositores en el Norte y en Santiago, quienes ya proyectaban una revolución. Dio a conocer sus opiniones políticas en las páginas del periódico El Copiapino.
Como político revolucionario, organizó de una fallida sublevación en contra del gobierno conservador de Manuel Montt en 1859. Gallo organizó una junta política que agrupó a ciudadanos descontentos con el gobierno y que logró popularidad a nivel regional, Se apoderó de la ciudad de Copiapó e, incluso, consiguió armar a un mediano ejército.
Tras el triunfo de la batalla de Los Loros (14 de marzo de 1859) se apodera de Coquimbo y La Serena. Sin embargo tras la derrota de Cerro Grande (29 de abril), se exilia en Argentina, Estados Unidos y Europa. Vuelve tras la amnistía dictada por el presidente José Joaquín Pérez en 1863.
Posteriormente es fundador de la Asamblea Radical de Copiapo (1863). Candidato a la presidencia en 1866. Su actividad política posterior lo llevo a ser electo diputado por Copiapó y Caldera 10 años seguidos (1867-1876), Senador por Atacama (1876-1882), pero no completo su periodo al fallecer en 1877. Su repentina muerte estuvo ligada al agravamiento de una antigua herida que había recibido en la batalla de Los Loros en 1859.
Cabe destacar que Pedro León Gallo es la primera y única persona en Chile que es elegido como Intendente por aclamación popular en la ciudad de Copiapó.
Aquel misterioso periodista con aspecto de libanés que se mueve trabajando en distintos diarios del Desierto de Atacama en Chile. Seguidor amateur de la astronomía, tiene un misterioso tatuaje en su brazo que se mira regularmente cuando está solo en su pieza de pensión: SYNCO.
No hay que ser muy astuto, o tal vez sí, para darse cuenta que se trae algo entre manos. Sabe algo, nadie sabe qué, pero sabe algo que ocurrió entre 1973 y 1978

(Según las investigaciones que me entregó un viejo minero e historiador, su nombre y apellido fueron las dos últimas palabras que dijo Pedro León Gallo antes de morir y es el mismo nombre de un personaje secundario de aquel perdido libro de Borges encontrado en una vieja hacienda en Catamarca, norte de Argentina.). Todavía no puedo establecer la maldita relación. Estamos en eso
Echarle la culpa al destino es una excusa cobarde

Suicidarse es una forma particularmente torpe de llamar la atención

Una mujer bucea en un mar azul. La miró allá arriba.

Acá el cartuchismo es mental

Si a ti te cuentan cuentos desde chico, es más difícil que te cuenten cuentos cuando seas grande

Clase media

Clase media: Esa invisible masa de ciudadanos que no cuenta con los beneficios de la clase baja. ¿En qué me diferencio del vagabundo de la calle?
Características de la clase media---vivir en provincia
Filmar con cariño lo que se filma, con cuidado, filmar con inteligencia, cariño, humor y sensibilidad lo no filmado, pero que siempre ha estado ahí.

Clase Media Chilena
Todos dicen formar parte de ella, pero nadie sabe bien de qué se trata. Es la primera en recibir promesas políticas y la última en la aplicación de las mismas; el trampolín para saltar hacia el ABC1 o el desagüe en un descuido; el estandarte de las causas justas, del equilibrio y de la masa educada. Ella, está en el medio, entre el cielo y el infierno del escalafón social: la Clase Media Chilena. Su definición exacta varía según la teoría que se aplique, la clase media ocupa un lugar intermedio entre las condiciones más extremas de privación y opulencia. Por ello mismo, existe un intenso debate acerca de la definición de sus límites y sus características específicas. En lo que respecta con el estatus económico, que equivale a la riqueza, es decir, a los ingresos y el capital del que se dispone; la mayor diferencia entre las clases se concentra no en el nivel de ingresos, aunque las disparidades en éste pueden ser de hasta un 18 o más puntos, entre el quintil superior y el inferior. ¿Cuál es la ideología básica de esta clase media? Es algo un poco más sutil que el tema simplemente del consumo. La característica más definitoria de la clase media esta en su percepción de que su situación de bienestar y su posición en la sociedad puede mejorar o puede empeorar. Es decir, que dependiendo de su propio esfuerzo ellos o sus hijos podrían estar en mejores condiciones o podrían descender a la pobreza, de la cual probablemente vinieron sus padres. Esta percepción no ocurre en los pobres que tienen una visión bastante fatalista. Todas las encuestas lo muestran y la teoría lo dice, que los pobres son fatalistas. Ellos se sienten "genéticamente" pobres: nacieron pobres, sus padres fueron pobres, sus hijos van a ser pobres y no hay ninguna posibilidad de salir de esto. Los grupos más privilegiados también se diferencian de la clase media. Sus abuelos y sus padres fueron privilegiados, ellos son privilegiados y sus hijos van a seguir siendo privilegiados. De alguna manera, los extremos sociales chilenos están en avanzada. No nos olvidemos de nuestra Clase Media, las soluciones tienen que ser focalizadas a este gran grupo de chilenos, que están sintiendo mayores necesidades.

La clase social denominada “clase media”, parámetro que se usa frecuentemente en los análisis económicos del país, ha sido motivo permanente de controversias políticas, dada la constante exclusión que ella experimenta en la repartición de los recursos del Estado, aflorando de inmediato los complementos clasificatorios de clase baja y su opuesta clase alta y al visualizar solamente a estos tres grupos como representativos de una sociedad, ello permite que cada sector luche independientemente por sus propias necesidades involucrando en estos escalafones a varios millones de personas.

La realidad social, parece decir lo contrario produciéndose un desequilibrio entre un grupo y otro, cuyos parámetros de medición determinan la ayuda que el Estado otorga a manera de subsidios o aportes directos a los más desposeídos del poder económico y que para sobrellevar dignamente su vida personal y familiar debe recurrir permanentemente a los aportes que el país pueda entregar, caso contrario la calle es el escenario donde se manifiestan por sus inequidades y posibles soluciones.

Monday, September 08, 2008

Thursday, September 04, 2008

Tuesday, September 02, 2008

García Márquez y el periodismo

García Márquez y su descarnado análisis del periodismo actual
El destacado escritor y periodista colombiano cree que el poco tiempo que se les da a los periodistas para hacer su trabajo es uno de los principales factores que explican la mediocridad del género.

EFE

El premio Nobel de Literatura 1982, el colombiano Gabriel García Márquez, afirmó hoy que "sufre como un perro" por la mala calidad del periodismo escrito y porque es raro encontrar notas o reportajes que sean "auténticas joyas".

"El periodismo es una vaina que uno lleva por dentro", explicó a EFE el escritor antes de su participación en el "VI seminario internacional sobre la búsqueda de la calidad periodística", al que asiste más de un centenar de comunicadores de América Latina, Europa y Estados Unidos.

El Premio Nobel se encuentra en Monterrey, capital del norteño estado de Nuevo León, para participar en la séptima edición de los premios que otorgan Cementos de México (Cemex) y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) en las categorías de texto, fotografía y trayectoria a los más destacados periodistas iberoamericanos.

El autor de "Cien años de soledad" y de "El amor en los tiempos de cólera", en un espacio para conversar con los medios antes del encuentro, lamentó que el periodismo actual se hace de prisa, por lo que los periodistas no pueden pensar mejor lo que escriben.

García Márquez dijo que el periodismo lo lleva en el alma y que "es el oficio más bello", y que contra eso "no hay nada que hacer".

"No hay mejor oficio en el mundo que éste, pero ya a mi edad me aburre mucho", afirmó el Premio Nobel de Literatura.

Explicó que debido a esa necesidad diariamente lee varios periódicos, por lo que "cada mañana son un desastre".

"Sufro como un perro", dijo al comentar sobre esas lecturas.

El escritor ha sido reconocido con el Premio Rómulo Gallegos (1972), el Premio Jorge Dimitrov por la Paz (1979), el Premio Nobel de Literatura (1982), el de la Legión de Honor francesa (1982) y la Orden del Águila Azteca (1982), entre otros.

"NO LES DAN TIEMPO"
García Márquez señaló que su impresión es que los medios no le dan tiempo suficiente a sus periodistas y que se da cuenta de que a los reporteros "no les dieron tiempo, que cerraron a las seis, cuando debieron cerrar a las nueve" de la noche.

Explicó que pasa mucho tiempo en el teléfono peleando con los jefes de la redacción de algunos medios porque no les dan lapsos suficientes para escribir a los reporteros.

"Cuando uno está apurado no tiene tiempo de pensar, y al otro día uno dice mejor hubiera dicho esto, pero uno a veces así aprende", indicó.

No obstante, admitió que ahora los periódicos deben competir con la radio y la televisión, pero que la escritura tiene una gran ventaja sobre los medios electrónicos.

"Escribir sale del alma, los otros medios son aparatos son máquinas", subrayó el literato colombiano.

García Márquez, representante del denominado "realismo mágico", destacó que encuentra muy pocos reportajes o notas que pueden ser consideradas "joyas", pero que cuando las encuentra piensa: "¿Quién será este tipo?".

"Siempre ha sucedido así, pero antes había la ventaja de que el periódico era más difícil de hacer y las máquinas nunca funcionaban bien y daban tiempo para pensar un poquito", afirmó el autor de más de dos decenas de obras literarias.

"Esa era la vida de los periodistas de antes, entonces sufríamos tanto que nos teníamos que emborrachar todas las noches", añadió García Márquez.

Aseguró que ese "ciclo ya se cerró" y actualmente los periodistas ya no tienen tiempo para redactar, por lo que mejor se dedicó a escribir libros.

"Duré diez años escribiendo un libro", añadió, y acto seguido soltó una carcajada.

"Ahora estoy terminado un libro. Siempre empiezo a escribir un libro, lo voy escribiendo y cuando termino voy haciendo las correcciones", contó.

En respuesta a la pregunta de qué tema abordará en su última novela, dijo "La última jamás", pero "si lo supiera ya la tendría escrita", sentenció.

"El día que conozca cómo se van a llamar mis novelas dejaré de preocuparme", concluyó Gabriel García Márquez.

Thursday, August 28, 2008

Tuesday, August 26, 2008

Kubrick por Hermes

www.zona.cl

Pendejos malos

Por Hermes Antonio en zona.cl

Cormac McCarthy El llanero solitario

“Hollywood is hot for Cormac McCarthy”, dijo una revista el año pasado. Es que el redescubrimiento de este autor salvaje, se lo debemos al éxito de No es lugar para viejos, la exitosa e impecable adaptación de los hermanos Coen. Tan "hot" que Editorial DeBolsillo acaba de reeditar en Chile gran parte de su obra y se anuncia el estreno de otras dos películas basadas en sus libros: La carretera (06) con Viggo Mortensen para este año y Meridiano de sangre (85) dirigida por Ridley Scott para el 09. Este es un paseo por McCarthy y sus obras fundamentales. Para los que posteen y opinen, sorteamos uno de sus libros.

Por Antonio Díaz Oliva en www.zona.cl

Monday, August 25, 2008

Nuestro gen

"Eso es lo que nos une. Todos estamos solos". Víctor Ruiz en "Gen Mishima"

"A mí, la honestidad brutal me parece un disparate"

Entrevista Javier Marías, ganador del Premio José Donoso en Artes y letras
Otros adverbios cabrían en el titulo de la "La vida, simplemente" de Oscar Castro, como diría Alone. Sinceramente, desnudamente, crudamente Desgraciadamente, etc.

Wikipedia