Thursday, October 12, 2006
Yo soy un cinéfilo asqueroso. He visto más material audiovisual que los que una mente sana aguanta para vivir bien. No recomiendo que hagan lo mismo. Vean sólo una película a la semana, a lo más. Eso sería lo recomendable. Lo más saludable es leer, escuchar música, que sé yo. Pero soy así desde los 8 años, lo siento, llevo cierta ventaja en esta locura. Yo personalmente me pongo nervioso cuando me tratan de especialista en cine. Buaj!!. Como si fuera académico de la universidad o algo así. O como esos imbéciles críticos de cine que aparecen en televisión.
Siempre me han gustado las películas de autor. Aunque no me gusta llamarlas así, (suena tan académico y en realidad no dice nada), ciertas miradas y los puntos de vistas personales terminaron siendo mi gusto preferido, pero como dicen por ahí, no estamos compuestos más que por emoción y las películas que nos gustan siempre atacan a ese nivel. En la lista no están las mejores de todos los tiempos, por favor, con esas no estoy ni ahí. No me interesa el progreso del cine. Acá están esas con las cuales conecto.
Mi parámetro es, que si aparece en el cable, dejo de hacer zaping inmediatamente, son las primeros que arriendo o compro y si la veo en la guía del cable, las subrayo de manera ridícula y hago todo por verla.
Yo, como bien conceptualizó Fuguet, soy un Cinépata. Alguien que, reconozcámoslo, es un poco egoísta y le importa poco y nada que opina el resto ni sus gustos cinematográficos. Va y ataca lo que cree que vale la pena. No es que sea loco en términos genéticos, el cine me dio la oportunidad de volverme loco. Escribo estas palabrotas a propósito de un cuestionario de películas favoritas que se les hizo hace algún tiempo a críticos de cine chilenos por un sitio
en internet. Acá va un 5 por ciento de mi menú favorito.
El padrino I y II: Para mí son una sola gran película que habla sobre el poder y sobre el poder que tiene la familia sobre uno. La fuerza de la sangre, pero aparte de eso, verla es un placer absoluto. No lo puedo explicar bien, pero así es. Capta algo invisible acerca de cómo nos relacionamos con la familia. La mafia es un pretexto, bueno, eso es obvio para el que la ha visto.
La saga X men: Nos demuestra con cada pasada y repasada que son los mejores. Irónicos, chistosos, llenos de problemas, contradictorios. Títeres de sus emociones más que ningún otro. Más emparentados con el “Superhombre” de Nietzsche que el Superman de la DC cómics. Siempre en patota, pero más solitarios que Batman y el hombre Araña juntos. Cada uno por sí solos podría tener una película y una saga.
No puedes comprar mi amor: Perdonen por lo pastel y mamón. Película tonta clase z hiper desconocida y con una calidad más que discutible. Típica historia de Loser que quiere ser popular y que tiene que pagarle a la chica linda para que aparente ser su novia, pero resulta que la rubiecita millonaria se termina enamorando del nerd. Eso me gustó. Al verla cuando pendejo me di cuenta que yo mismo era un nerd y me di cuenta quienes eran mis amigos y eso me aclaró muchas cosas y me llenó de esperanzas. Puro romanticismo básico y tonto y personajes obvios y fuertemente unidimensionales, pero que más da. Perdonen, pero realmente me gusta esta película, si es que puede llamarse así. Típica comedia juvenil con todos los tópicos posibles, pero con más alma y corazón que una abuelita tierna que a veces habla huevadas.
Breakfast club: Existencialismo y tristeza ochentera cortesía de un par de adolescentes tan perdidos como uno. Una película que vi en los noventas, pero que mantiene un espíritu juvenil que va seguir gustando en el 3045. Ñona, pero sincera. Con eso basta.
En busca del destino: Sensibilidad y minimalismo. Esta cinta me llega. No sé por qué, pero es así no más. Gus van Sant y una recaída con estilo. Por el aire, por la textura, por la forma de filmar, por la velocidad con que se mueve, por la manera de mirar la vida, que sé yo. Y el final...aaah...ese final, te dan ganas de tomar tus cosas e ir por aquella mujer que nunca le dijiste lo que le debías haber dicho.
Annie Hall: Pero podría haber sido Manhattan, o Días de radio, o Zelig, o Stardust memories, o Crímenes y pecados, Match Point, Todos te dicen te quiero. La elegí simplemente porque creo que representa lo mejor de esa bastardo bendito por los dioses llamado Woody Allen. Un cinéfilo de New York que decide realizar una película por año.
Batman 1: Tuve la suerte de ver está película cuando era pendejo y me pareció alucinante. Tim Burton nos enseñó que los superhéroes mientras más se parezcan y se apeguen a la historieta, más increíblemente cinematográficos se tornan.
Apocalipsis Ahora: Herzog a mil, Fuller alucinado, Oliver Stone deprimido, Kubrick rockero y psicodélico, Conrad revolcándose extasiado en su tumba, todo en uno. Todos filtrándose unos a otros. Todo en una película más grande que la vida y que me emociona y deprime cada vez que la veo. Nuestra nefasta condición humana muchachos. Y sí, como dijo un crítico de cine, debo decir que el ataque de los helicópteros siempre me hace reír de felicidad. Terrible, pero así es la cosa. Voluntad de poder. Wagner provoca eso. Sorry.
Inteligencia artificial: Cinta cruel y entrañable sobre la necesidad de ser humano, de ser bueno, de dejar de ser artificiales. La necesidad de ser únicos e irrepetibles. Un homenaje a la madre. Es de esas que gusta más en cada pasada.
El gran Pez: Una fábula increíble sobre el amor a contar historias y un homenaje al padre. Si te gusta escribir, es imposible que no te emocione esta historia onírica.
Gritos del silencio: Soy fanático de las películas de periodistas, pero esta llega a la cuchara y de qué manera. Se toma su tiempo y eso se agradece.
Todos los hombres del presidente: Lo mismo de arriba, pero esta me llega al cerebro. No me aburre nunca, cosa que no puede decir casi ningún ser humano que conozca. Cuando ves una película buena que habla de tu pega, te quedas pegado. Es inevitable.
El imperio contraataca: La mejor de la seis. Ganan los malos y todas sabemos que Anakin es el papá de Luke. Nos demostró que siempre andamos tras el drama y las revelaciones melodramáticas más que los efectos especiales super efectistas.
Blade Runner: Uf... Lo mejor que la ciencia-ficción nos ha entregado a la humanidad toda. Una cinta que todavía no puedo ni quiero descifrar lo que quiere decirnos realmente. Como para ver hincados y agradeciendo al cielo. ¿Nos trata de decir que somos inmortales?, ¿Qué somos una raza bendecida dentro del universo? ¿Qué somos meros pelmazos mortales? ¿Qué dios nunca existió?. En el fondo, todos somos “Replicantes” que en cualquier momento pasamos quién sabe a que mundo.
Perros de la calle: Cuando la vi por primera vez, para mí el cine adquirió otro estatus. Empecé a ver las películas pidiéndole otras cosas y midiendo todo bajo ciertos parámetros, que se relacionaban mucho con la entretención y la emoción, pero también con la inteligencia para contarte una historia. Si Tarantino hubiera hecho sólo su ópera prima, y hubiera muerto al día siguiente, yo lo hubiera respetado por siempre.
Rambo: Gran película. Si tan sólo no hubiera tenido esas estúpidas secuelas. Me recuerda a mi infancia, arrendando películas junto a mi abuelo. Nada más.
La historia sin fin: Wolfang Petersen antes que se obsesionara con la claustrofobia. Una cinta abierta, básica, llena de amor y cariño, aunque sospecho que “La nada” es realmente la claustrofobia atacando. Siempre me dan ganas de leer cuando termino de verla, lo cual siempre se agradece. Me produce sentimientos contradictorios. Cuando la veo el mundo parece menos malo, pero al mismo tiempo, parece tan despreciable como siempre.
Antes del amanecer: No sé si es la mejor película romántica que he visto, pero definitivamente es la que más me ha gustado. Todavía me gusta. Me gusta más que “Antes del atardecer” y eso que igual es notable.
Traffic: Obra maestra por donde se le mire. Trata el tema de la droga con una sinceridad, inteligencia y criterio que se respeta. Más que mil programas del Conace.
La pelea contra la droga es una carrera perdida antes de correrla, pero hay que apostar igual.
Taxi Driver: Como dijo Nicanor Parra, no nos engañemos, el auto es una elegante silla de ruedas. De Niro como un antihéroe existencial autista y fascista. Brillante metáfora de la alienación. Un hombre en una caja de hierro, un ataúd flotando en la ciudad, solitario. Flirtea inútilmente y trata de redimirse también de manera inútil, porque como dijo Scorsese, sabemos que al final todo se va repetir.
Chicas lindas: Ted Demme prometía harto, bastante diría yo, pero se fue muy luego y nos dejó esta joya para todos los pernos del mundo. Ver a Natalie Portman dan ganas de llorar y dan ganas de decirle al oído: “Yo te espero mujer, te juro que te espero por el tiempo que sea chica linda”. (Que sentimental).
Frankie and Johnny: Esta película, me ha salvado un par de veces la vida. Gente herida que quiere vivir a como de lugar, pero el aire de cinta disney la camufla bien. Te engaña, ya que es una cinta romántica en el sentido más trágico y bello de la palabra. El mundo parece más bonito cuando terminas de ver la cinta de Frank Marshall.
Leaving las Vegas: Mike Figgis hizo algo increíble, pero algo increíble con mayúscula, aunque para el 95 por ciento de los seres humanos no lo parezca. No sé que, pero lo hizo. Algo entre épico e intimo. Una bella alegoría de la soledad, realismo sucio en cinemascope. El cine que me gusta llevado a su máxima expresión. Los créditos, la gráfica y la música perfecta, la historia bien contada, personajes salidos de la literatura. Dos ángeles perdidos en Las Vegas. Quizás mi cinta favorita de todos los tiempos. Si hago una película, me gustaría que fuera así. Desolación y melancolía pura y Figgis filmando cosas invisibles. No todos hacen esa cabritos. Nos enseña que los recuerdos no sirven de nada, no importan los buenos recuerdos. Viejo, son sobre todo los buenos recuerdos los que te cagan la vida. A veces se parece tanto a la vida, que me da miedo y escalofríos cuando la estoy viendo. Debajo de tanta costra casi siempre hay sinceridad y bondad. Personajes marginales que en realidad somos todos nosotros tal cual. Menos es siempre más. Sencillez con significado. Que tonto, la sencillez siempre tiene más significado que el exceso y la opulencia. Carver, Richard Ford, John Cheever y Chejov en una juguera con mucho alcohol y soledad.
En cuanto al terror, mi respuesta es una sola: Toda la filmografía de Stanley Kubrick, la Profecía y Expreso de medianoche.
Amores Perros: No mames buey, Nos demostró a todos que el cine en lengua castellana ya no podía cometer más errores éticos y morales, técnicos si, esos dan lo mismo. Un comercial es técnicamente impecable, pero a mí me parecen detestables, con cuea me hacen reír. Pero esta cinta sudaca es historia, sudor, personajes, simpleza, complejidad. Nos demostró que hay que jugársela. Esta película se la jugó y pierde en muchos sentidos, pero gana en el punto más importante. Es tan desordenada, sucia, coherente, redondita e inteligente que da vergüenza ajena mirarla. Tarantino y Sean Penn la tiene entre sus favoritas de todos los tiempos. Así de simple. Además que la banda sonora está de pelos.
Mad Max: La trilogía: Está tan entregada a los clichés y es tan enredada y tan confusa y casi nunca sabe lo que hace, que conforma una estructura y narrativa casi mítica. Una metáfora de algo más. Tal como Depredador. Terror del bueno, aunque se viste con ropas de película de acción. Como que te hipnotiza su horror clase B
Perfume de mujer: Al Pacino simplemente está notable en este remake de una buena película como un viejo que a todas luces merece ser asesinado, sin embargo, uno lo comprende y le va encontrando más razón en lo que dice mientras avanza la película. Y el tango, ah... el tango. Lo mejor en años. Al pacino ocultando su cobardía y miedo con el carácter castrense y con una valentía miserable. Les suena conocido. (Por todo lo que acabo de decir respecto a esta película, Héctor Soto, el mejor crítico de cine de Chile me asesinaría sin pensarlo. Soy tontorrón inmaduro. sorry)
Trainspotting: Nunca ser depresivo, drogadicto, borracho, miserable y triste fue tan cool, tan increíblemente cinematográfico.
Perdidos en Tokio: Yo estoy enamorado de Sofía Coppola, así que cualquier cosa que haga va estar en esta lista. Elegí Perdidos porque es una cinta personal, mínima y con personajes absolutamente confundidos y abandonados. Más encima, están Scarlet y Bill Murray. Qué mejor.
Los sospechosos de Siempre: Cada vez que la veo rayo la papa. Es una película notable. Un juego de relojería que mezcla la Novela negra, el cómic y Tarantino, en una cinta que debe estar entre las grandes. Funciona de una muy buena manera. Tiene un ritmo, una cadencia y un estilo que la hacen que sea simple y compleja. Enrevesada y entendible. Clase B y obra maestra absoluta. Pulp Fiction y cine arte.
La chica de rojo: Me trae los mejores recuerdos. Kelly Lebrock fue la primera musa que tuve. Hasta ahora me sigue intrigando. Mijita rica.
Escuela de Rock: La escena en que suenan Los Ramones y Jack Black le da clases de rock a alumnos que recién comienzan a conocer esta música grandiosa, me hace llorar como un niño que le quitan su juguete favorito. Aunque dura sólo segundos, para mí es una parte grande e importante de mi propia historia como fanático de esta música del demonio. Esa única escena hace que la película valga la pena para mí.
El escape de sobibor: La increíble escena final todavía me conmueve y me emociona. Punto.
El día de la Marmota, Vírgenes suicidas, las películas de los hermanos Farrelly, Todo Tarantino, las películas de Andrés Wood, de Godard, algunas de Raúl Ruiz , Garden state, Wonder boys, las películas que dirige George Clooney, las que dirige Clint Eastwood, el bueno, el malo y el feo. Las películas de Wes Anderson. De Paul Thomas Anderson. El Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, el cine de Spike Jonze. El increíble cine de Takeshi Kitano. El cine de Terrence Malick. El cine de los hermanos Coen
y un largo etcétera.....
Siempre me han gustado las películas de autor. Aunque no me gusta llamarlas así, (suena tan académico y en realidad no dice nada), ciertas miradas y los puntos de vistas personales terminaron siendo mi gusto preferido, pero como dicen por ahí, no estamos compuestos más que por emoción y las películas que nos gustan siempre atacan a ese nivel. En la lista no están las mejores de todos los tiempos, por favor, con esas no estoy ni ahí. No me interesa el progreso del cine. Acá están esas con las cuales conecto.
Mi parámetro es, que si aparece en el cable, dejo de hacer zaping inmediatamente, son las primeros que arriendo o compro y si la veo en la guía del cable, las subrayo de manera ridícula y hago todo por verla.
Yo, como bien conceptualizó Fuguet, soy un Cinépata. Alguien que, reconozcámoslo, es un poco egoísta y le importa poco y nada que opina el resto ni sus gustos cinematográficos. Va y ataca lo que cree que vale la pena. No es que sea loco en términos genéticos, el cine me dio la oportunidad de volverme loco. Escribo estas palabrotas a propósito de un cuestionario de películas favoritas que se les hizo hace algún tiempo a críticos de cine chilenos por un sitio
en internet. Acá va un 5 por ciento de mi menú favorito.
El padrino I y II: Para mí son una sola gran película que habla sobre el poder y sobre el poder que tiene la familia sobre uno. La fuerza de la sangre, pero aparte de eso, verla es un placer absoluto. No lo puedo explicar bien, pero así es. Capta algo invisible acerca de cómo nos relacionamos con la familia. La mafia es un pretexto, bueno, eso es obvio para el que la ha visto.
La saga X men: Nos demuestra con cada pasada y repasada que son los mejores. Irónicos, chistosos, llenos de problemas, contradictorios. Títeres de sus emociones más que ningún otro. Más emparentados con el “Superhombre” de Nietzsche que el Superman de la DC cómics. Siempre en patota, pero más solitarios que Batman y el hombre Araña juntos. Cada uno por sí solos podría tener una película y una saga.
No puedes comprar mi amor: Perdonen por lo pastel y mamón. Película tonta clase z hiper desconocida y con una calidad más que discutible. Típica historia de Loser que quiere ser popular y que tiene que pagarle a la chica linda para que aparente ser su novia, pero resulta que la rubiecita millonaria se termina enamorando del nerd. Eso me gustó. Al verla cuando pendejo me di cuenta que yo mismo era un nerd y me di cuenta quienes eran mis amigos y eso me aclaró muchas cosas y me llenó de esperanzas. Puro romanticismo básico y tonto y personajes obvios y fuertemente unidimensionales, pero que más da. Perdonen, pero realmente me gusta esta película, si es que puede llamarse así. Típica comedia juvenil con todos los tópicos posibles, pero con más alma y corazón que una abuelita tierna que a veces habla huevadas.
Breakfast club: Existencialismo y tristeza ochentera cortesía de un par de adolescentes tan perdidos como uno. Una película que vi en los noventas, pero que mantiene un espíritu juvenil que va seguir gustando en el 3045. Ñona, pero sincera. Con eso basta.
En busca del destino: Sensibilidad y minimalismo. Esta cinta me llega. No sé por qué, pero es así no más. Gus van Sant y una recaída con estilo. Por el aire, por la textura, por la forma de filmar, por la velocidad con que se mueve, por la manera de mirar la vida, que sé yo. Y el final...aaah...ese final, te dan ganas de tomar tus cosas e ir por aquella mujer que nunca le dijiste lo que le debías haber dicho.
Annie Hall: Pero podría haber sido Manhattan, o Días de radio, o Zelig, o Stardust memories, o Crímenes y pecados, Match Point, Todos te dicen te quiero. La elegí simplemente porque creo que representa lo mejor de esa bastardo bendito por los dioses llamado Woody Allen. Un cinéfilo de New York que decide realizar una película por año.
Batman 1: Tuve la suerte de ver está película cuando era pendejo y me pareció alucinante. Tim Burton nos enseñó que los superhéroes mientras más se parezcan y se apeguen a la historieta, más increíblemente cinematográficos se tornan.
Apocalipsis Ahora: Herzog a mil, Fuller alucinado, Oliver Stone deprimido, Kubrick rockero y psicodélico, Conrad revolcándose extasiado en su tumba, todo en uno. Todos filtrándose unos a otros. Todo en una película más grande que la vida y que me emociona y deprime cada vez que la veo. Nuestra nefasta condición humana muchachos. Y sí, como dijo un crítico de cine, debo decir que el ataque de los helicópteros siempre me hace reír de felicidad. Terrible, pero así es la cosa. Voluntad de poder. Wagner provoca eso. Sorry.
Inteligencia artificial: Cinta cruel y entrañable sobre la necesidad de ser humano, de ser bueno, de dejar de ser artificiales. La necesidad de ser únicos e irrepetibles. Un homenaje a la madre. Es de esas que gusta más en cada pasada.
El gran Pez: Una fábula increíble sobre el amor a contar historias y un homenaje al padre. Si te gusta escribir, es imposible que no te emocione esta historia onírica.
Gritos del silencio: Soy fanático de las películas de periodistas, pero esta llega a la cuchara y de qué manera. Se toma su tiempo y eso se agradece.
Todos los hombres del presidente: Lo mismo de arriba, pero esta me llega al cerebro. No me aburre nunca, cosa que no puede decir casi ningún ser humano que conozca. Cuando ves una película buena que habla de tu pega, te quedas pegado. Es inevitable.
El imperio contraataca: La mejor de la seis. Ganan los malos y todas sabemos que Anakin es el papá de Luke. Nos demostró que siempre andamos tras el drama y las revelaciones melodramáticas más que los efectos especiales super efectistas.
Blade Runner: Uf... Lo mejor que la ciencia-ficción nos ha entregado a la humanidad toda. Una cinta que todavía no puedo ni quiero descifrar lo que quiere decirnos realmente. Como para ver hincados y agradeciendo al cielo. ¿Nos trata de decir que somos inmortales?, ¿Qué somos una raza bendecida dentro del universo? ¿Qué somos meros pelmazos mortales? ¿Qué dios nunca existió?. En el fondo, todos somos “Replicantes” que en cualquier momento pasamos quién sabe a que mundo.
Perros de la calle: Cuando la vi por primera vez, para mí el cine adquirió otro estatus. Empecé a ver las películas pidiéndole otras cosas y midiendo todo bajo ciertos parámetros, que se relacionaban mucho con la entretención y la emoción, pero también con la inteligencia para contarte una historia. Si Tarantino hubiera hecho sólo su ópera prima, y hubiera muerto al día siguiente, yo lo hubiera respetado por siempre.
Rambo: Gran película. Si tan sólo no hubiera tenido esas estúpidas secuelas. Me recuerda a mi infancia, arrendando películas junto a mi abuelo. Nada más.
La historia sin fin: Wolfang Petersen antes que se obsesionara con la claustrofobia. Una cinta abierta, básica, llena de amor y cariño, aunque sospecho que “La nada” es realmente la claustrofobia atacando. Siempre me dan ganas de leer cuando termino de verla, lo cual siempre se agradece. Me produce sentimientos contradictorios. Cuando la veo el mundo parece menos malo, pero al mismo tiempo, parece tan despreciable como siempre.
Antes del amanecer: No sé si es la mejor película romántica que he visto, pero definitivamente es la que más me ha gustado. Todavía me gusta. Me gusta más que “Antes del atardecer” y eso que igual es notable.
Traffic: Obra maestra por donde se le mire. Trata el tema de la droga con una sinceridad, inteligencia y criterio que se respeta. Más que mil programas del Conace.
La pelea contra la droga es una carrera perdida antes de correrla, pero hay que apostar igual.
Taxi Driver: Como dijo Nicanor Parra, no nos engañemos, el auto es una elegante silla de ruedas. De Niro como un antihéroe existencial autista y fascista. Brillante metáfora de la alienación. Un hombre en una caja de hierro, un ataúd flotando en la ciudad, solitario. Flirtea inútilmente y trata de redimirse también de manera inútil, porque como dijo Scorsese, sabemos que al final todo se va repetir.
Chicas lindas: Ted Demme prometía harto, bastante diría yo, pero se fue muy luego y nos dejó esta joya para todos los pernos del mundo. Ver a Natalie Portman dan ganas de llorar y dan ganas de decirle al oído: “Yo te espero mujer, te juro que te espero por el tiempo que sea chica linda”. (Que sentimental).
Frankie and Johnny: Esta película, me ha salvado un par de veces la vida. Gente herida que quiere vivir a como de lugar, pero el aire de cinta disney la camufla bien. Te engaña, ya que es una cinta romántica en el sentido más trágico y bello de la palabra. El mundo parece más bonito cuando terminas de ver la cinta de Frank Marshall.
Leaving las Vegas: Mike Figgis hizo algo increíble, pero algo increíble con mayúscula, aunque para el 95 por ciento de los seres humanos no lo parezca. No sé que, pero lo hizo. Algo entre épico e intimo. Una bella alegoría de la soledad, realismo sucio en cinemascope. El cine que me gusta llevado a su máxima expresión. Los créditos, la gráfica y la música perfecta, la historia bien contada, personajes salidos de la literatura. Dos ángeles perdidos en Las Vegas. Quizás mi cinta favorita de todos los tiempos. Si hago una película, me gustaría que fuera así. Desolación y melancolía pura y Figgis filmando cosas invisibles. No todos hacen esa cabritos. Nos enseña que los recuerdos no sirven de nada, no importan los buenos recuerdos. Viejo, son sobre todo los buenos recuerdos los que te cagan la vida. A veces se parece tanto a la vida, que me da miedo y escalofríos cuando la estoy viendo. Debajo de tanta costra casi siempre hay sinceridad y bondad. Personajes marginales que en realidad somos todos nosotros tal cual. Menos es siempre más. Sencillez con significado. Que tonto, la sencillez siempre tiene más significado que el exceso y la opulencia. Carver, Richard Ford, John Cheever y Chejov en una juguera con mucho alcohol y soledad.
En cuanto al terror, mi respuesta es una sola: Toda la filmografía de Stanley Kubrick, la Profecía y Expreso de medianoche.
Amores Perros: No mames buey, Nos demostró a todos que el cine en lengua castellana ya no podía cometer más errores éticos y morales, técnicos si, esos dan lo mismo. Un comercial es técnicamente impecable, pero a mí me parecen detestables, con cuea me hacen reír. Pero esta cinta sudaca es historia, sudor, personajes, simpleza, complejidad. Nos demostró que hay que jugársela. Esta película se la jugó y pierde en muchos sentidos, pero gana en el punto más importante. Es tan desordenada, sucia, coherente, redondita e inteligente que da vergüenza ajena mirarla. Tarantino y Sean Penn la tiene entre sus favoritas de todos los tiempos. Así de simple. Además que la banda sonora está de pelos.
Mad Max: La trilogía: Está tan entregada a los clichés y es tan enredada y tan confusa y casi nunca sabe lo que hace, que conforma una estructura y narrativa casi mítica. Una metáfora de algo más. Tal como Depredador. Terror del bueno, aunque se viste con ropas de película de acción. Como que te hipnotiza su horror clase B
Perfume de mujer: Al Pacino simplemente está notable en este remake de una buena película como un viejo que a todas luces merece ser asesinado, sin embargo, uno lo comprende y le va encontrando más razón en lo que dice mientras avanza la película. Y el tango, ah... el tango. Lo mejor en años. Al pacino ocultando su cobardía y miedo con el carácter castrense y con una valentía miserable. Les suena conocido. (Por todo lo que acabo de decir respecto a esta película, Héctor Soto, el mejor crítico de cine de Chile me asesinaría sin pensarlo. Soy tontorrón inmaduro. sorry)
Trainspotting: Nunca ser depresivo, drogadicto, borracho, miserable y triste fue tan cool, tan increíblemente cinematográfico.
Perdidos en Tokio: Yo estoy enamorado de Sofía Coppola, así que cualquier cosa que haga va estar en esta lista. Elegí Perdidos porque es una cinta personal, mínima y con personajes absolutamente confundidos y abandonados. Más encima, están Scarlet y Bill Murray. Qué mejor.
Los sospechosos de Siempre: Cada vez que la veo rayo la papa. Es una película notable. Un juego de relojería que mezcla la Novela negra, el cómic y Tarantino, en una cinta que debe estar entre las grandes. Funciona de una muy buena manera. Tiene un ritmo, una cadencia y un estilo que la hacen que sea simple y compleja. Enrevesada y entendible. Clase B y obra maestra absoluta. Pulp Fiction y cine arte.
La chica de rojo: Me trae los mejores recuerdos. Kelly Lebrock fue la primera musa que tuve. Hasta ahora me sigue intrigando. Mijita rica.
Escuela de Rock: La escena en que suenan Los Ramones y Jack Black le da clases de rock a alumnos que recién comienzan a conocer esta música grandiosa, me hace llorar como un niño que le quitan su juguete favorito. Aunque dura sólo segundos, para mí es una parte grande e importante de mi propia historia como fanático de esta música del demonio. Esa única escena hace que la película valga la pena para mí.
El escape de sobibor: La increíble escena final todavía me conmueve y me emociona. Punto.
El día de la Marmota, Vírgenes suicidas, las películas de los hermanos Farrelly, Todo Tarantino, las películas de Andrés Wood, de Godard, algunas de Raúl Ruiz , Garden state, Wonder boys, las películas que dirige George Clooney, las que dirige Clint Eastwood, el bueno, el malo y el feo. Las películas de Wes Anderson. De Paul Thomas Anderson. El Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, el cine de Spike Jonze. El increíble cine de Takeshi Kitano. El cine de Terrence Malick. El cine de los hermanos Coen
y un largo etcétera.....
Wednesday, October 11, 2006
Filosofando a martillazos desde las alturas
Nietzsche me da miedo, pero de alguna forma me libera y lo leo con devoción absoluta. Carece del sentido del humor de Voltaire (una de sus influencias) ni es tan pesimista como su compatriota Schopenhauer, (un Puta madre adorable, por favor háganse un favor y hojeen por lo menos su biografía o sus frases célebres), pero a veces nos revela de cuerpo entero a todos los hombres actuales. Es un gigante Nietzsche y al leer “Ecce Homo” por ejemplo, me doy cuenta que él lo tenía más que claro. Acá algunos fragmentos de esas páginas grandiosas escritas con valor, sangre e inteligencia. Características tan escasas en todos nuestros pensadores actuales.
“Yo conozco mi destino. Un día mi nombre irá unido a algo formidable: el recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra, el recuerdo de la más profunda colisión de conciencia, el recuerdo de un juicio pronunciado contra todo lo que hasta el presente se ha creído, se ha exigido, se ha santificado. Yo no soy un hombre: yo soy dinamita. Y a pesar de esto, estoy muy lejos de ser un fundador de religiones. Las religiones son cosa de la plebe. Tengo necesidad de lavarme las manos, después de haber estado en contacto con hombres religiosos... Yo no quiero, creyentes; creo que soy demasiado maligno para creer en mí mismo. Yo no hablo jamás a las masas... Tengo un miedo espantoso de que algún día se me declare santo. Se adivinará la razón por la que yo publico este libro antes, tiende a evitar que se cometan abusos conmigo. Yo no quiero ser tomado por un santo; preferiría que se me tomara por un bufón... Quizá soy un bufón..."
“Es necesario no haber sido nunca complaciente consigo mismo, es necesario contar la dureza entre los hábitos propios para encontrarse jovial y de buen humor entre verdades todas ellas duras. Cuando me represento la imagen de un lector perfecto, siempre resulta un monstruo de valor y curiosidad, y, además, una cosa dúctil, astuta, cauta, un aventurero y un descubridor nato. Por fin: mejor que lo he dicho en el Zaratustra no sabría yo decir para quién únicamente hablo en el fondo; ¿a quién únicamente quiere contar él su enigma? A ustedes, los audaces buscadores e indagadores, y a quien quiera que alguna vez se haya lanzado con astutas velas a mares terribles; a ustedes los ebrios de enigmas, que gozáis con la luz del crepúsculo, cuyas almas son atraídas con flautas a todos los abismos laberínticos;”
Quien sabe respirar el aire de mis escritos sabe que es un aire de altura, un aire fuerte. Es preciso estar hecho para ese aire, de lo contrario se corre el peligro no pequeño de resfriarse en él. El hielo está cerca, la soledad es inmensa - ¡más que tranquilas yacen todas las cosas en la luz! ¡con qué libertad se respira!, ¡cuántas cosas sentimos por debajo de nosotros! - La filosofía, tal como yo la he entendido y vivido hasta ahora, es vida voluntaria en el hielo y en las altas montañas - búsqueda de todo lo problemático y extraño en el existir, de todo lo proscrito hasta ahora por la moral. Una prolongada experiencia, proporcionada por ese caminar en lo prohibido, me ha enseñado a contemplar las causas a partir de las cuales se ha moralizado e idealizado hasta ahora, de un modo muy distinto a como tal vez se desea: se me han puesto al descubierto la historia oculta de los filósofos, la psicología de sus grandes nombres. - ¿Cuánta verdad soporta, cuánta verdad osa un espíritu?, esto se fue convirtiendo cada vez más, para mí, en la auténtica unidad de medida. El error (-el creer en el ideal-) no es ceguera, el error es cobardía... Toda conquista, todo paso adelante en el conocimiento es consecuencia del valor, de la dureza consigo mismo, de la limpieza consigo mismo... yo no refuto los ideales, ante ellos, simplemente, me pongo los guantes... Nitimur in vetitum: bajo este signo vencerá un día mi filosofía, pues hasta ahora lo único que se ha prohibido siempre, por principio, ha sido la verdad.-
Ahora yo me voy solo, discípulos míos! ¡También vosotros os vais ahora solos! Así lo quiero yo.En verdad, éste es mi consejo: ¡Alejaos de mí y guardaos de Zaratustra! Y aún mejor: ¡avergonzaos de él! Tal vez os ha engañado.El hombre del conocimiento no sólo debe saber amar a sus enemigos, tiene también que saber odiar a sus amigos.Se recompensa mal a un maestro si se permanece siempre discípulo. ¿Y por qué no vais a deshojar vosotros mi corona?Vosotros me veneráis: pero ¿qué ocurriría si un día vuestra veneración se derrumba? ¡Cuidad de que no os aplaste una estatua!¿Decís que no creéis en Zaratustra? ¡Más que importa Zaratustra! Vosotros sois mis creyentes, mas ¡qué importan todos los creyentes!No os habéis buscado aún a vosotros: entonces me encontrasteis. Así hacen todos los creyentes: por eso vale tan poco toda fe.Ahora os ordeno que perdáis y que os encontréis a vosotros; y sólo cuando todos hayáis renegado de mí, volveré entre vosotros
Friedrich Nietzsche
“Yo conozco mi destino. Un día mi nombre irá unido a algo formidable: el recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra, el recuerdo de la más profunda colisión de conciencia, el recuerdo de un juicio pronunciado contra todo lo que hasta el presente se ha creído, se ha exigido, se ha santificado. Yo no soy un hombre: yo soy dinamita. Y a pesar de esto, estoy muy lejos de ser un fundador de religiones. Las religiones son cosa de la plebe. Tengo necesidad de lavarme las manos, después de haber estado en contacto con hombres religiosos... Yo no quiero, creyentes; creo que soy demasiado maligno para creer en mí mismo. Yo no hablo jamás a las masas... Tengo un miedo espantoso de que algún día se me declare santo. Se adivinará la razón por la que yo publico este libro antes, tiende a evitar que se cometan abusos conmigo. Yo no quiero ser tomado por un santo; preferiría que se me tomara por un bufón... Quizá soy un bufón..."
“Es necesario no haber sido nunca complaciente consigo mismo, es necesario contar la dureza entre los hábitos propios para encontrarse jovial y de buen humor entre verdades todas ellas duras. Cuando me represento la imagen de un lector perfecto, siempre resulta un monstruo de valor y curiosidad, y, además, una cosa dúctil, astuta, cauta, un aventurero y un descubridor nato. Por fin: mejor que lo he dicho en el Zaratustra no sabría yo decir para quién únicamente hablo en el fondo; ¿a quién únicamente quiere contar él su enigma? A ustedes, los audaces buscadores e indagadores, y a quien quiera que alguna vez se haya lanzado con astutas velas a mares terribles; a ustedes los ebrios de enigmas, que gozáis con la luz del crepúsculo, cuyas almas son atraídas con flautas a todos los abismos laberínticos;”
Quien sabe respirar el aire de mis escritos sabe que es un aire de altura, un aire fuerte. Es preciso estar hecho para ese aire, de lo contrario se corre el peligro no pequeño de resfriarse en él. El hielo está cerca, la soledad es inmensa - ¡más que tranquilas yacen todas las cosas en la luz! ¡con qué libertad se respira!, ¡cuántas cosas sentimos por debajo de nosotros! - La filosofía, tal como yo la he entendido y vivido hasta ahora, es vida voluntaria en el hielo y en las altas montañas - búsqueda de todo lo problemático y extraño en el existir, de todo lo proscrito hasta ahora por la moral. Una prolongada experiencia, proporcionada por ese caminar en lo prohibido, me ha enseñado a contemplar las causas a partir de las cuales se ha moralizado e idealizado hasta ahora, de un modo muy distinto a como tal vez se desea: se me han puesto al descubierto la historia oculta de los filósofos, la psicología de sus grandes nombres. - ¿Cuánta verdad soporta, cuánta verdad osa un espíritu?, esto se fue convirtiendo cada vez más, para mí, en la auténtica unidad de medida. El error (-el creer en el ideal-) no es ceguera, el error es cobardía... Toda conquista, todo paso adelante en el conocimiento es consecuencia del valor, de la dureza consigo mismo, de la limpieza consigo mismo... yo no refuto los ideales, ante ellos, simplemente, me pongo los guantes... Nitimur in vetitum: bajo este signo vencerá un día mi filosofía, pues hasta ahora lo único que se ha prohibido siempre, por principio, ha sido la verdad.-
Ahora yo me voy solo, discípulos míos! ¡También vosotros os vais ahora solos! Así lo quiero yo.En verdad, éste es mi consejo: ¡Alejaos de mí y guardaos de Zaratustra! Y aún mejor: ¡avergonzaos de él! Tal vez os ha engañado.El hombre del conocimiento no sólo debe saber amar a sus enemigos, tiene también que saber odiar a sus amigos.Se recompensa mal a un maestro si se permanece siempre discípulo. ¿Y por qué no vais a deshojar vosotros mi corona?Vosotros me veneráis: pero ¿qué ocurriría si un día vuestra veneración se derrumba? ¡Cuidad de que no os aplaste una estatua!¿Decís que no creéis en Zaratustra? ¡Más que importa Zaratustra! Vosotros sois mis creyentes, mas ¡qué importan todos los creyentes!No os habéis buscado aún a vosotros: entonces me encontrasteis. Así hacen todos los creyentes: por eso vale tan poco toda fe.Ahora os ordeno que perdáis y que os encontréis a vosotros; y sólo cuando todos hayáis renegado de mí, volveré entre vosotros
Friedrich Nietzsche
Tuesday, October 10, 2006
Cazador de coincidencias
Más Auster señores:
Cuando niño, Paul Auster se salvó de morir partido por un rayo, se hizo lector al descubrir los libros de un tío, y decidió llevar siempre un lápiz, después de perderse el autógrafo de un ídolo de infancia. Con ese lápiz empezó a escribir. Las casualidades siempre han sido su tema, esos acontecimientos inexplicables, casi mágicos, que se transforman en decisivos para el destino.
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Dentro de Brooklyn Follies (2005), el último libro de Paul Auster, hay una historia sobre Kafka. El autor de Metamorfosis (1913) estaba en los últimos meses de vida, con su novia en Berlín. Como todas las tardes, iban de paseo por el parque cuando encontraron a una niña llorando desconsoladamente. Kafka le preguntó por qué lloraba. La niña contestó que había perdido su muñeca.
-No está perdida, anda de viaje. Me envió una carta, -le dijo. La niña no le creyó mucho, pero él prometió que al otro día le llevaría la carta. Finalmente Kafka terminó inventando cartas de la muñeca durante tres semanas, donde le contaba a la niña que no se fue porque no la quisiera, sino porque deseaba conocer el mundo. En la última carta, la muñeca se despedía porque se casaría con un hombre rico y lleno de virtudes.
Auster pregunta al final de esa historia si es posible vivir en un mundo de fantasía donde escapemos de las cosas reales que no nos parecen. "La niña tiene una historia y cuando una persona es lo bastante afortunda para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen", dice.
La idea del mundo de fantasía en sí suena un poco cursi, pero es algo a lo que todos recurrimos mirando por la ventana del metro o la micro. Cuando la realidad es demasiado aburrida o mala para vivir en ella, todos fantaseamos con realidades paralelas, discursos inventados que nos saquen de lo cotidiano. Incluso por deporte. Por algo leemos o vamos al cine.
Auster llama a esto Hotel Existencia, un lugar donde todo pasa, literalmente, porque nadie más que uno mismo lo impide o lo permite. Algo así como el campo de centeno de Salinger, donde nada malo ocurre, porque hay un guardián preocupado de que nadie caiga al precipicio.
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“Escribir una comedia ayuda a poner las cosas en perspectiva. El mundo ha ido de tragedia en tragedia, de horror en horror, pero los seres humanos seguimos existiendo, enamorándonos y hallando alegría en la vida. Me pareció que éste era un momento para recordarlo", dijo Paul Auster en declaraciones recientes.
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"Somos permanentemente víctimas de contingencias cotidianas. Nuestras vidas están hechas de accidentes. También me interesan mucho los accidentes que no llegan a producirse. La casualidad existe...", dice Auster.
Cuando niño, Paul Auster se salvó de morir partido por un rayo, se hizo lector al descubrir los libros de un tío, y decidió llevar siempre un lápiz, después de perderse el autógrafo de un ídolo de infancia. Con ese lápiz empezó a escribir. Las casualidades siempre han sido su tema, esos acontecimientos inexplicables, casi mágicos, que se transforman en decisivos para el destino.
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Dentro de Brooklyn Follies (2005), el último libro de Paul Auster, hay una historia sobre Kafka. El autor de Metamorfosis (1913) estaba en los últimos meses de vida, con su novia en Berlín. Como todas las tardes, iban de paseo por el parque cuando encontraron a una niña llorando desconsoladamente. Kafka le preguntó por qué lloraba. La niña contestó que había perdido su muñeca.
-No está perdida, anda de viaje. Me envió una carta, -le dijo. La niña no le creyó mucho, pero él prometió que al otro día le llevaría la carta. Finalmente Kafka terminó inventando cartas de la muñeca durante tres semanas, donde le contaba a la niña que no se fue porque no la quisiera, sino porque deseaba conocer el mundo. En la última carta, la muñeca se despedía porque se casaría con un hombre rico y lleno de virtudes.
Auster pregunta al final de esa historia si es posible vivir en un mundo de fantasía donde escapemos de las cosas reales que no nos parecen. "La niña tiene una historia y cuando una persona es lo bastante afortunda para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen", dice.
La idea del mundo de fantasía en sí suena un poco cursi, pero es algo a lo que todos recurrimos mirando por la ventana del metro o la micro. Cuando la realidad es demasiado aburrida o mala para vivir en ella, todos fantaseamos con realidades paralelas, discursos inventados que nos saquen de lo cotidiano. Incluso por deporte. Por algo leemos o vamos al cine.
Auster llama a esto Hotel Existencia, un lugar donde todo pasa, literalmente, porque nadie más que uno mismo lo impide o lo permite. Algo así como el campo de centeno de Salinger, donde nada malo ocurre, porque hay un guardián preocupado de que nadie caiga al precipicio.
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“Escribir una comedia ayuda a poner las cosas en perspectiva. El mundo ha ido de tragedia en tragedia, de horror en horror, pero los seres humanos seguimos existiendo, enamorándonos y hallando alegría en la vida. Me pareció que éste era un momento para recordarlo", dijo Paul Auster en declaraciones recientes.
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"Somos permanentemente víctimas de contingencias cotidianas. Nuestras vidas están hechas de accidentes. También me interesan mucho los accidentes que no llegan a producirse. La casualidad existe...", dice Auster.
Lennon
"Imagina un mundo sin fronteras, sólo imagínalo, porque no existe ni existirá".
Lennon en “Imagina” logra una simpleza que es casi imposible de lograr. Canción que muchos acusan de cliché. Yo pienso que debería ser el himno de nuestro planeta. Después del grupo, Lennon se volvió fiel a sí mismo. Ni en sus canciones políticas fue tan universal como cuando hablo de él mismo. Cuando nos abrió su corazón para siempre
Discos originales publicados por Lennon en vida:
John Lennon / Plastic Ono Band (1970),
Imagine (1971),
Sometime in New York City (1972),
Mind games (1973),
Walls and bridges (1974),
Rock 'n' roll (1975) y
Double fantasy (1980).
Lennon en “Imagina” logra una simpleza que es casi imposible de lograr. Canción que muchos acusan de cliché. Yo pienso que debería ser el himno de nuestro planeta. Después del grupo, Lennon se volvió fiel a sí mismo. Ni en sus canciones políticas fue tan universal como cuando hablo de él mismo. Cuando nos abrió su corazón para siempre
Discos originales publicados por Lennon en vida:
John Lennon / Plastic Ono Band (1970),
Imagine (1971),
Sometime in New York City (1972),
Mind games (1973),
Walls and bridges (1974),
Rock 'n' roll (1975) y
Double fantasy (1980).
Paul Auster La habitación cerrada de "Trilogía de Nueva York" (Fragmento)

El azar, las coincidencias y la buena literatura.
Las letras de Auster me están obsesionando cada día más. Acá va un fragmento al que siempre vuelvo y el cual presiento dice la verdad. O una parte de ella
" Vagabundeé mentalmente durante varias semanas, buscando la manera de empezar. Toda vida es inexplicable me repetía. Por muchos hechos que cuenten; por muchos datos que se muestren, lo esencial se resiste a ser contado. Decir que fulanito nació aquí y fue allá; que hizo esto y aquello, que se casó con esta mujer y tuvo estos hijos, que vivió, que murió, que dejo tras sí estos libros o esta batalla o ese puente, nada de eso nos dice mucho. Todos queremos que nos cuenten historias, y las escuchamos del mismo modo que las escuchábamos de niños. Nos imaginamos la verdadera historia dentro de las palabras y para hacer esto sustituimos a la persona del relato, fingiendo que podemos entenderle porque nos entendemos a nosotros mismos. Esto es una superchería. Existimos para nosotros mismos, quizá, y a veces incluso vislumbramos quiénes somos, pero al final nunca podemos estar seguros, y mientras nuestras vidas continúan; nos volvemos cada vez más opacos; más y más conscientes de nuestra propia incoherencia. Nadie puede cruzar la frontera que lo separa del otro por la sencilla razón de que nadie puede tener acceso a si mismo. "
Alejandro Jodorowsky: 10 Recetas para Ser Feliz

Yo personalmente pienso que buscar la felicidad es la mayor causa de infelicidad. Para mí el sentido de la vida es vivirla solamente. Estar aquí. Vivo. Piola. Dejarse llevar sin complejos ni prejuicios, creo. Pero mejor poner ojo a los consejos del tocopillano del mundo Alejandro Jodorowsky
¿Cómo podría definir en términos positivos la felicidad?
A.J: Ese concepto, abstracto hasta la medula, es imposible de ser descrito directamente. Para hacerlo tengo que dar un rodeo por su sombra. Vaya entonces la definición: "Felicidad es estar cada día menos angustiado". Para lo cual puedo intentar dar algunos consejos sin ser tachado de iluso.
1. Cuando dudes de actuar, siempre entre "hacer" y "no hacer" escoge hacer. Si te equivocas tendrás al menos la experiencia.
2. Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.
3. Realiza algún sueño infantil. Por ejemplo: si querías jugar y te hicieron adulto antes de tiempo, ahorra unos 500 euros y ve a jugarlos a un casino hasta que los pierdas. Si ganas, sigue jugando. Si sigues ganando, aunque sean millones, sigue hasta que los pierdas. No se trata de ganar sino de jugar sin finalidad.
4. No hay alivio más grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios. Si eres cantante y no abogado como tu padre, abandona la carrera de leyes y graba tu disco.
5. Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.
6. Una vez por semana, enseña gratis a los otros lo poco o mucho que sabes. Lo que les das, te lo das. Lo que no les das, te lo quitas.
7. Busca todos los días en el diario una noticia positiva. Es difícil encontrarla. Pero, en medio de los acontecimientos nefastos, siempre, de manera casi imperceptible, hay una. Que se descubrió una nueva raza de pájaros; que los cometas transportan vida; que un nene cayo desde un quinto piso sin dañarse; que la hija de un presidente intento suicidarse en el océano y fue salvada por un obrero del cual se enamoro y se casaron; que los jóvenes poetas chilenos bombardearon con 300.000 poemas, desde un helicóptero, a La Moneda, donde fue eliminado allende, etc.
8. Si tus padres abusaron de ti cuando pequeño/a, confróntate calmadamente con ellos, en un lugar neutro que no sea su territorio, desarrollando cuatro aspectos: 'Esto es lo que me hicieron. Esto es lo que yo sentí. Esto es lo que por causa de aquello ahora sufro. Y esta es la reparación que pido'. El perdón sin reparación no sirve.
9. Aunque tengas una familia numerosa, otórgate un territorio personal donde nadie pueda entrar sin tu permiso.
10. Cesa de definirte: concédete todas las posibilidades de ser, cambia de caminos cuantas veces te sea necesario.
Alejandro Jodorowsky
Un copete con Voltaire (viejo buena tela)

Ahora que conozco lo que escribió y si viviera hoy, invitaría un copete a Voltaire para tirar la talla un rato y preguntarle cómo ve este caos.
Viejo buena tela. Un pensador más ameno e incisivo de lo que creí. Menos denso de lo que nos hacen creer los libros de historia. Un maldito liberal burgués que le importaba un carajo la igualdad y que se burlaba de nuestra condición humana.
Francois Marie Arouet Voltaire (1694-1778). Escritor y filósofo francés que figura entre los principales representantes de la Ilustración.Nació en París, el 21 de noviembre de 1694, hijo de un notario. Estudió con los jesuitas en el colegio Louis-le-Grand. Murió el 30 de mayo de 1778 en París.El talante de sus actividades podría resumirse en una frase que el propio autor empleaba muy a menudo: écrasons l’infâme (‘aplastemos al infame’). Con esta frase se refería a cualquier forma de religión que persigue a quienes no la profesan, que practica el fanatismo. El carácter contradictorio de Voltaire se refleja tanto en sus escritos como en las opiniones de otros. Parecía capaz de situarse en los dos polos de cualquier debate, y en opinión de algunos de sus contemporáneos era poco fiable, avaricioso y sarcástico. Su moral estaba fundada en la creencia en la libertad de pensamiento y el respeto a todos los individuos, y sostuvo que la literatura debía ocuparse de los problemas de su tiempo. Estas opiniones convirtieron a Voltaire en una figura clave del movimiento filosófico del siglo XVIII ejemplificado en los escritores de la famosa Enciclopedia francesa.
Si Montesquieu tiene por interlocutora a la nobleza, François Marie Arouet (1694-1778), más conocido por Voltaire, se dirigirá a la burguesía a la que pertenece y cuyas ideas e intereses defiende. Educado en los jesuitas, su espíritu le llevó a escribir obras filosóficas y literarias poesía, drama y ensayo-. Sus primeros escritos ya le supusieron prisión y dos exilios, cumplidos en Holanda, el primero, e Inglaterra, el segundo, que le sirvió para conocer el empirismo y decidir trasladarlo a Francia, convirtiéndose así en el gran promotor de Las Luces. Sus ataques a la religión, en nombre del sentido común, se hicieron y le hicieron famoso, lo mismo que el resto de sus ideas, difundidas con gran rapidez fuera de su país. Ellas le permitieron residir en la corte prusiana algún tiempo, cartearse con la zarina Catalina II y ser conocido al final de su vida como el rey Voltaire. Las cartas filosóficas o cartas inglesas (1734) constituyen la primera expresión de su pensamiento social y político, sobre el que vuelve en el Diccionario filosófico, sus novelas -Cándido o el optimismo-, su correspondencia y sus comentarios contra la obra de Montesquieu. De ideas menos originales que éste, elogia la constitución y libertades alcanzadas en Inglaterra, pero, rico propietario burgués, prefiere un sistema con un régimen monárquico fuerte, sin cuerpos intermedios y en el que se respeten las libertades civiles, a las que fundamentalmente alude cuando habla de libertad, más que a las políticas. No cree en la igualdad, "la cosa más natural y la más quimérica", y considera beneficiosa la jerarquía social pues sólo la existencia de "una infinidad de hombres útiles que no posean absolutamente nada garantiza la pervivencia del género humano". Ahora bien, lo más novedoso del Voltaire político, lo que le diferencia del resto de los pensadores de su época, es el catálogo de reformas concretas que expuso y por las que batalló durante su vida, convirtiéndolo en lo que más tarde se llamaría un filósofo comprometido
Algunas balas de Voltaire:
“En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra."
"Los que creen que el dinero lo hace todo, suelen hacer cualquier cosa por dinero."
"La civilización no suprime la barbarie; la perfecciona."
"Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invoca solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo."
"El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad.". Trabajemos sin razonar, es el único medio de hacer la vida soportable."
"Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud."
"El que sólo es sabio lleva una vida triste."
"Todo les sale bien a las personas de carácter dulce y alegre. Hasta los errores"
"Cuanto más lee uno, más se instruye; cuanto más medita, más se halla en situación de afirmar que no sabe nada."
"El ateísmo es el vicio de unas cuantas personas inteligentes."
"Todo lo que se escribe es bueno, salvo aquello que aburre."
"Dos cosas hay igualmente terribles: un cuchillo en manos de un loco y una gran inteligencia en cabeza de un malvado."
"El mayor infortunio del hombre de letras no es quizá el hecho de ser víctima de las intrigas, la envidia de sus colegas y el verse despreciado de los hombres poderosos, sino el verse juzgado por los necios."
Sin aspaviento
Aspaviento: mueca, ademán, gesto, demostración, gesticulación, manifestación, exceso, exageración, alharaca, énfasis, afectaciónDemostración aparatosa y exagerada de un sentimiento: “Llora con aspavientos”. Se usa sobre todo con el verbo hacer: hacer aspavientos.
Sigue adelante cabrón
Algunos consejos sobre el arte del cuento por el gran Roberto Bolaño. Un escritor que está más vivo que nunca. Un creador importante, muy importante y que se llevó a la tumba lo mejor que nos podía entregar.
Por Roberto Bolaño
1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.4) Hay que leer a Quiroga, a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautíer, ni de Nerval!8) Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.11) Libros y autores altamente recomendables: De lo Sublime del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares de Vila Matas.12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.
Por Roberto Bolaño
1) Nunca abordes los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte.2) Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si te ves con energía suficiente, escríbelos de nueve en nueve o de quince en quince.3) Cuidado: la tentación de escribirlos de dos en dos es tan peligrosa como dedicarse a escribirlos de uno en uno, pero lleva en su interior el mismo juego sucio y pegajoso de los espejos amantes.4) Hay que leer a Quiroga, a Felisberto Hernández y hay que leer a Borges. Hay que leer a Rulfo, a Monterroso, a García Márquez. Un cuentista que tenga un poco de aprecio por su obra no leerá jamás a Cela ni a Umbral. Sí que leerá a Cortázar y a Bioy Casares, pero en modo alguno a Cela y a Umbral.5) Lo repito una vez más por si no ha quedado claro: a Cela y a Umbral, ni en pintura.6) Un cuentista debe ser valiente. Es triste reconocerlo, pero es así.7) Los cuentistas suelen jactarse de haber leído a Petrus Borel. De hecho, es notorio que muchos cuentistas intentan imitar a Petrus Borel. Gran error: ¡Deberían imitar a Petrus Borel en el vestir! ¡Pero la verdad es que de Petrus Borel apenas saben nada! ¡Ni de Gautíer, ni de Nerval!8) Bueno: lleguemos a un acuerdo. Lean a Petrus Borel, vístanse como Petrus Borel, pero lean también a Jules Renard y a Marcel Schwob, sobre todo lean a Marcel Schwob y de éste pasen a Alfonso Reyes y de ahí a Borges.9) La verdad es que con Edgar Allan Poe todos tendríamos de sobra.10) Piensen en el punto número nueve. Uno debe pensar en el nueve. De ser posible: de rodillas.11) Libros y autores altamente recomendables: De lo Sublime del Seudo Longino; los sonetos del desdichado y valiente Philip Sidney, cuya biografía escribió Lord Brooke; La antología de Spoon River de Edgar Lee Masters; Suicidios ejemplares de Vila Matas.12) Lean estos libros y lean también a Chéjov y a Raymond Carver, uno de los dos es el mejor cuentista que ha dado este siglo.
Bloom se refiere a Nicanor
Esta reseña es del notable e enciclopédico critico literario Harold Bloom sobre nuestro antipoeta.Héroe de la ocultaciónHarold Bloom A sus noventa años, Nicanor Parra lleva casi setenta siendo un poeta original y vital. La espléndida tradición de la poesía chilena se remonta al español Alonso de Ercilla, cuya épica, aun combatiéndolos, deja constancia del valor de los rebeldes chilenos de Arauco que se alzaron contra los españoles a finales de la década de 1550. Siglos después, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro y Pablo Neruda produjeron versos tan brillantes que Parra tuvo que colocarse a sí mismo en relación dialéctica con ellos. Ironista consumado, Parra burla afablemente el proceso de la influencia, declinando convertirse en otro Neruda. En lugar de eso, retrocede hasta Aristófanes y Catulo, y se reclama heredero de esa gran familia literaria a la que pertenecen también François Villon y John Skelton, y que tiene como centro a Rabelais. Por otro lado, si bien asimila en cierta medida la postura de Whitman, Parra evita las grandiosas formas de éste en favor de armonías quebradas y de medidas que no rehúyen la tradición popular.Lo primero que leí de Parra fueron sus "Recuerdos de juventud", en una traducción hecha por mi amigo William Merwin. El poema me obsesionó durante mucho tiempo:"Yo pensaba en un trozo de cebolla visto durante la cenaY en el abismo que nos separa de los otros abismos".Palabras que me siguen recordando la comparación del alma con una cebolla que hace Ibsen en Peer Gynt. Por entonces leí también "El túnel", un poema iracundo y al mismo tiempo encantador, de nuevo brillantemente vertido al inglés por Merwin, él mismo un gran poeta contemporáneo de América, más cercano a Parra que a Ezra Pound o T. S. Eliot; cada vez que lo leo, ha vuelto a cambiar, y en ese sentido Parra es sin duda uno de sus maestros.Uno de mis poemas favoritos de Parra es "Las tablas". Tan hilarante como siniestro, "Las tablas" me perturba con oscuras revelaciones de mí mismo. No conozco otra confrontación más original con las Tablas de la Ley. Es posible que para Parra las rocas del Sinaí representen el poder de Neruda, Mistral y Huidobro.¿Cómo no iba a venerar yo los mejores poemas de Parra? Es un héroe de la ocultación, en sí mismo un Mapa de Malas Lecturas. Ya se rebele contra la poesía chilena, contra Marx o Freud, conoce los límites de la ironía de la ironía. Es a la vez un auténtico innovador y un monumento cómplice a la Ansiedad de la Influencia.Como crítico literario gnóstico, judío y norteamericano, no estoy muy convencido de entender del todo a Nicanor Parra. Pero creo firmemente que, si el poeta más poderoso que hasta ahora ha dado el Nuevo Mundo sigue siendo Walt Whitman, Parra se le une como un poeta esencial de las Tierras del Crepúsculo.¿Cuál es la función de la poesía en 2005, cuando Estados Unidos ha enloquecido y ha coronado a un plutócrata que - por fortuna- es demasiado ignorante para convertirse abiertamente en fascista? Chile tuvo su Edad Oscura, y ahora nos toca a nosotros. Hay algunos poetas vivos maravillosos en Estados Unidos, entre los cuales destaca John Ashbery. Pero no tenemos a ninguno tan persuasivamente irreverente como Parra.Debe reconocerse como un mérito de Parra el haber contribuido a preservar la imagen de lo humano en estos malos tiempos en que la Izquierda y la Derecha han sacrificado juntas la libertad de la imaginación en aras de sus ideologías antagónicas. Parra nos devuelve una individualidad preocupada por sí misma y por los demás, en lugar de un individualismo tan indiferente a los demás como a sí mismo.Harold Bloom.
Me gustabas cuando eras loser
(La deprimente perspectiva del futuro estreno de Sex and the City, la película, que seguramente será un engendro, basura bien vestida, discurso misógino envuelto en celofán y la clase de bazofia que apelará a quienes piensan que algo es irreverente o cool porque tiene diálogos sobre vibradores y anticonceptivos. Vi varios episodios de la serie en su tiempo y siempre leí el mismo mensaje: que no importa cuán inteligentes, sofisticadas, hermosas o cosmopolitas sean las mujeres, al final del día, todo lo que ellas quieren es un macho que las maltrate y humille.
Las minas de “Sex and the city” son una galería temible de viejas culiás (sospecho que siempre lo fueron) y Carrie Bradshaw parece un travesti cincuentón disfrazado de Carrie Bradshaw).DANIEL VILLALOBOS)
Sex and the city 2: Las niñas burbuja
por Daniel Villalobos
Nunca me interesó ni me hizo reír la serie original de Sex and the City, pero era capaz de reconocer la astucia de su fórmula: tomabas a mujeres en la flor de su vida útil y potencia sexual, las ponías en un entorno seudo-cosmopolita, las hacías comportarse como hombres (como ciertos hombres) y les dabas la madurez emocional de chicas de quince.
El cuarteto protagonista eran mujeres que ganaban cientos de miles de dólares al año, pero las cosas que les importaban eran dignas de una colegial.
Por eso el final de la serie tuvo una cierta coherencia con la lógica de los cuentos de hadas: después de todas sus tribulaciones y malos compromisos, Carrie Bradshaw se quedaba con Mr. Big (Chris Noth), dejando atrás, muy atrás, al buenazo de Aidan (John Corbett).
La que no ama, compra.
Un final que postulaba –una vez más- que entre un hombre que la cuide y otro que la trate con la punta del pie, una chica moderna seguirá escogiendo a este último.
El masoquismo siempre fue el motor oculto de la serie: estas damas absolutamente protegidas y mimadas por su entorno insistían en ponerse en situaciones donde las maltrataban o les rompían el corazón.
Eran personas de treinta y tantos comportándose como sus hermanas menores y ese, supongo, era el encanto de la serie.
Pero estamos en el 2010 y lo que pudo ser pintoresco en 1997, hoy día es apenas repugnante.
Sex and the City 2 no sólo es ofensiva para cualquier persona con un mínimo gusto por el cine. Además es insultante para el sentido común, el gusto estético y el orgullo de género.
De ambos géneros.
Moda primavera-verano para señoras.
La vergüenza ajena es una de las experiencias más complejas de la psicología humana. Es una mezcla de empatía, lástima, pudor y risa. A mitad de la función de prensa, creí que lo que sentía era tal. Pero no.
La vergüenza ajena desapareció de mi cabeza una vez que las chicas (las “chicas”) cruzan el mundo para irse de vacaciones a Abu Dhabi. Lo que la reemplazó fue una pena negra por mí y todos los seres humanos en la sala.
¿Comedia? Yo casi lloré.
Sex and the City 2 existe en una burbuja congelada y sin vida donde no hay pobres, clase media ni trabajadores, solamente lujo, lujo y lujo. Además, un lujo sospechosamente rastacuero y new rich, si me permiten fiarme de mi limitado olfato de hijo de vecino.
Algo me dice que en Chile estas mujeres fiestearían en el 140scl y no en las casonas de Caburgua.
Con astucia digna de Satanás, el director John Michael King y su equipo entendieron –y exacerbaron- otra parte esencial de la fórmula SATC: estas son fantasías de chicas en ascenso.
El novio que te invita a pasear en jet, el pretendiente que te pide matrimonio con un mega-departamento, las colecciones de zapatos. El viaje a Abu Dahbi con todo pagado, desde el galán otoñal que recorre el desierto montado en un jeep, hasta la pesadilla de ser expulsadas de un hotel por falta de dinero: esas no son las obsesiones de una supuesta mujer de mundo.
Una verdadera chica cosmopolita ¿no daría esos lujos por sentado?
Los límites de esa misma burbuja congelada son los que permiten cosas tan irreales como el hecho de que ninguna de estas mujeres parece trabajar demasiado, sin embargo jamás les falta el dinero.
A la fantasía económica, se suma otra más patética: la fantasía de la eterna juventud. Sex and the City 2 pretende ser una comedia ligera sobre un cuarteto de mujeres mayores que se apoyan unas a las otras contra viento y marea, pero funciona mejor como sátira. Como una parodia que se burla de cuatro viejas incapaces de lidiar con sus edades y con la vida que eligieron.
Advertencia: el bótox puede ser dañino para la salud mental.
Carrie se ofende porque su esposo –un tipo en la cincuentena- prefiere quedarse viendo tele antes que irse de fiesta una noche de día laboral. Sorpresa, bienvenida al matrimonio.
(Además, perdón, pero desde la primera vez que vi un episodio de la serie consideré que Carrie Bradshaw es una loca de patio, opinión que mantengo hasta hoy)
Charlotte colapsa en llanto porque tiene problemas con sus dos hijas, a pesar de contar con una niñera e ilimitados recursos económicos. O sea, la chica cocina vestida por Valentino, no nos engañemos.
Y Samantha se forra en cremas y pastillas para retrasar la menopausia, una actitud que tal vez sea la más lúcida entre las féminas que deambulan porla película. Ella duerme con tipos que podrían ser sus hijos y eso le ha enseñado lo que sus amigas desean ignorar: que los jóvenes son crueles con los viejos y que el mundo es cruel, carnívoro y nada de glamoroso una vez que pones un pie fuera de la burbuja.
Poco sexo y casi nada de la ciudad. La película no me gustó –lo que viene a ser bastante irrelevante a estas alturas- pero además me inspiró genuinos deseos de irme a la montaña a hacer la revolución. No voy a contar spoilers, pero algunas escenas del segmento en Abu Dahbi están entre lo más vergonzoso que haya visto en años.
El paternalismo e ignorancia que exhiben respecto a todo lo que está fuera de la burbuja (Medio Oriente, la clase trabajadora, la India, el resto del mundo, la humanidad toda) sólo se pueden comparar con el legendario “Que coman tortas”, de María Antonieta.
Los milagros del photoshop.
Seguro: Sex and the City 2 es sólo una película. La tiramos al basurero de la memoria junto con el cartón de las cabritas y la boleta de las entradas. Pero no me vengan con que “eres hombre y por eso no entiendes”.
La mugre es mugre. No importa quién la protagonice ni a qué “target” esté dirigido.
Dicho lo anterior, creo que de todas las viejas mal maquilladas y flacuchentas de esta secuela, la que estuvo más cerca de ganarse mis respetos fue Samantha. Quien, de hecho, siempre me ha parecido una especie de reflejo perverso de la “heroína” Bradshaw.
La tragedia de Carrie es la misma de Samantha: ambas quieren que un momento de increíble excitación e intensidad dure por siempre. Ninguna de las dos saben enfrentar el hecho de que lo que da peso e importancia a esos momentos es la certeza de que son fugaces, irrepetibles y pertenecen a una evolución que ninguna de ellas puede alcanzar.
Una evolución que, claro, termina con la muerte, aquel concepto que jamás se asoma por esta burbuja, porque Carrie y sus amigas viven congeladas en la promesa del eterno presente.
Eso es todo. Ahora, llévenme al hospital
Creo que es una buena idea comenzar un blog alabando una chica.
Mi relación con una serie llamada “Sex and the city”, se remite a un solo nombre: Carrie Bradshaw. Está columnista del primer mundo tan alejada de mí, tan perdida y loser como yo, pero que aparenta todo lo contrario, es sin duda uno de los personajes femeninos notables de las series de televisión. Debe ser la única mujer flaca, rubia y chica que alguna vez me llamó la atención. De alguna forma el mundo en que se mueve es asqueroso, superficial, exitista, pura máscara y capitalismo pop, pero precisamente siempre me gustaba cuando se alejaba de esa seguridad, de las certezas y se concentraba en los detalles y era vulnerable. Sí, eso es cierto. La autosuficiencia emocional es tema para otro texto. La serie es flojita y cuando uno la ve se da cuenta que lo que menos importa es el sexo. Ni siquiera la sacan partido a esa maldita/bendita ciudad que es Nueva York. Su target son las solteronas conservadoras, gays snob y adolescentes liberales y arribistas.
Para ser más preciso, a esta cronista platinada y sin complejos me gustaba cuando era loser y escribía sola en su computador y se hacía preguntas y más preguntas. Para cualquier mortal una mujer demasiado preguntona puede ser insufrible, pero ella sólo se preguntaba a sí misma constantemente.
La serie nunca me calentó mucho y a sus amigas siempre las consideré insoportables, pero ella salvaba. Y quizás no existen tantas razones de peso para destacarla, tal vez porque era la protagonista, no sé. Pero si las otras hubieran tenido más protagonismo, no me hubieran parecido tan interesantes sus formas de ser y personalidades, por así decirlo.
Pero si en cambio Carrie hubiera sido secundaria, también me hubiera interesado.Cuando se emparejaba con alguien me empelotaba y para que decir del imbécil de Big. Además no vale la pena hablar de tanto imbécil y hueón junto. Mezcla de envidia y de rabia. En cuanto a su afición a los zapatos... eeeemm..mejor no hablar de ciertas cosas.
Algunos me pueden llamar idiota, pero creo que existen algunos detalles que definen a esta mina. Ejemplos: Es zurda, como yo, y ya corre con ventaja. Me acuerdo de esa vez cuando se tira un peo en la cama de big. Notable. Me gustó aquella vez cuando le dice a big: ”Que dios te bendiga”, de una forma exquisita al despedirse de él, luego de verlo salir con su madre de una iglesia. O cuando la pilla su periodo por las calles de Manhattan y se ve tan bella y hace como si viera el atardecer y sigue caminando.(Puede ser poco higiénico si se quiere, pero hay que tener en cuenta que Carrie es una supuesta heroína de TV)
O cuando tiene que salir a fumar sola y se sienta en la vereda. La forma en que tira el humo cuando fuma. Cuando la policía la pilló fumando marihuana en la calle. Cuando uno de sus novios entra a ducharse con ella y Carrie dice: ”Perdón, ¿Te conozco?”. Cuando reflexionaba de forma lúcida sobre ciertos temas. Cuando, contra su voluntad, tiene que modelar en aquella pasarela y se cae.
La forma en que se vestía algunas veces y caminaba sola por las calles de Nueva York antes del 11 de septiembre del 2001.Si, en los detalles, ahí era grande esta chica de voz chillona. (La voz subtitulada al español eso sí, es grandiosa). Me hubiera gustado leer una de sus columnas, pero pensándolo bien. ¿Hubiera sido necesario? Creo que no.
Las minas de “Sex and the city” son una galería temible de viejas culiás (sospecho que siempre lo fueron) y Carrie Bradshaw parece un travesti cincuentón disfrazado de Carrie Bradshaw).DANIEL VILLALOBOS)
Sex and the city 2: Las niñas burbuja
por Daniel Villalobos
Nunca me interesó ni me hizo reír la serie original de Sex and the City, pero era capaz de reconocer la astucia de su fórmula: tomabas a mujeres en la flor de su vida útil y potencia sexual, las ponías en un entorno seudo-cosmopolita, las hacías comportarse como hombres (como ciertos hombres) y les dabas la madurez emocional de chicas de quince.
El cuarteto protagonista eran mujeres que ganaban cientos de miles de dólares al año, pero las cosas que les importaban eran dignas de una colegial.
Por eso el final de la serie tuvo una cierta coherencia con la lógica de los cuentos de hadas: después de todas sus tribulaciones y malos compromisos, Carrie Bradshaw se quedaba con Mr. Big (Chris Noth), dejando atrás, muy atrás, al buenazo de Aidan (John Corbett).
La que no ama, compra.
Un final que postulaba –una vez más- que entre un hombre que la cuide y otro que la trate con la punta del pie, una chica moderna seguirá escogiendo a este último.
El masoquismo siempre fue el motor oculto de la serie: estas damas absolutamente protegidas y mimadas por su entorno insistían en ponerse en situaciones donde las maltrataban o les rompían el corazón.
Eran personas de treinta y tantos comportándose como sus hermanas menores y ese, supongo, era el encanto de la serie.
Pero estamos en el 2010 y lo que pudo ser pintoresco en 1997, hoy día es apenas repugnante.
Sex and the City 2 no sólo es ofensiva para cualquier persona con un mínimo gusto por el cine. Además es insultante para el sentido común, el gusto estético y el orgullo de género.
De ambos géneros.
Moda primavera-verano para señoras.
La vergüenza ajena es una de las experiencias más complejas de la psicología humana. Es una mezcla de empatía, lástima, pudor y risa. A mitad de la función de prensa, creí que lo que sentía era tal. Pero no.
La vergüenza ajena desapareció de mi cabeza una vez que las chicas (las “chicas”) cruzan el mundo para irse de vacaciones a Abu Dhabi. Lo que la reemplazó fue una pena negra por mí y todos los seres humanos en la sala.
¿Comedia? Yo casi lloré.
Sex and the City 2 existe en una burbuja congelada y sin vida donde no hay pobres, clase media ni trabajadores, solamente lujo, lujo y lujo. Además, un lujo sospechosamente rastacuero y new rich, si me permiten fiarme de mi limitado olfato de hijo de vecino.
Algo me dice que en Chile estas mujeres fiestearían en el 140scl y no en las casonas de Caburgua.
Con astucia digna de Satanás, el director John Michael King y su equipo entendieron –y exacerbaron- otra parte esencial de la fórmula SATC: estas son fantasías de chicas en ascenso.
El novio que te invita a pasear en jet, el pretendiente que te pide matrimonio con un mega-departamento, las colecciones de zapatos. El viaje a Abu Dahbi con todo pagado, desde el galán otoñal que recorre el desierto montado en un jeep, hasta la pesadilla de ser expulsadas de un hotel por falta de dinero: esas no son las obsesiones de una supuesta mujer de mundo.
Una verdadera chica cosmopolita ¿no daría esos lujos por sentado?
Los límites de esa misma burbuja congelada son los que permiten cosas tan irreales como el hecho de que ninguna de estas mujeres parece trabajar demasiado, sin embargo jamás les falta el dinero.
A la fantasía económica, se suma otra más patética: la fantasía de la eterna juventud. Sex and the City 2 pretende ser una comedia ligera sobre un cuarteto de mujeres mayores que se apoyan unas a las otras contra viento y marea, pero funciona mejor como sátira. Como una parodia que se burla de cuatro viejas incapaces de lidiar con sus edades y con la vida que eligieron.
Advertencia: el bótox puede ser dañino para la salud mental.
Carrie se ofende porque su esposo –un tipo en la cincuentena- prefiere quedarse viendo tele antes que irse de fiesta una noche de día laboral. Sorpresa, bienvenida al matrimonio.
(Además, perdón, pero desde la primera vez que vi un episodio de la serie consideré que Carrie Bradshaw es una loca de patio, opinión que mantengo hasta hoy)
Charlotte colapsa en llanto porque tiene problemas con sus dos hijas, a pesar de contar con una niñera e ilimitados recursos económicos. O sea, la chica cocina vestida por Valentino, no nos engañemos.
Y Samantha se forra en cremas y pastillas para retrasar la menopausia, una actitud que tal vez sea la más lúcida entre las féminas que deambulan porla película. Ella duerme con tipos que podrían ser sus hijos y eso le ha enseñado lo que sus amigas desean ignorar: que los jóvenes son crueles con los viejos y que el mundo es cruel, carnívoro y nada de glamoroso una vez que pones un pie fuera de la burbuja.
Poco sexo y casi nada de la ciudad. La película no me gustó –lo que viene a ser bastante irrelevante a estas alturas- pero además me inspiró genuinos deseos de irme a la montaña a hacer la revolución. No voy a contar spoilers, pero algunas escenas del segmento en Abu Dahbi están entre lo más vergonzoso que haya visto en años.
El paternalismo e ignorancia que exhiben respecto a todo lo que está fuera de la burbuja (Medio Oriente, la clase trabajadora, la India, el resto del mundo, la humanidad toda) sólo se pueden comparar con el legendario “Que coman tortas”, de María Antonieta.
Los milagros del photoshop.
Seguro: Sex and the City 2 es sólo una película. La tiramos al basurero de la memoria junto con el cartón de las cabritas y la boleta de las entradas. Pero no me vengan con que “eres hombre y por eso no entiendes”.
La mugre es mugre. No importa quién la protagonice ni a qué “target” esté dirigido.
Dicho lo anterior, creo que de todas las viejas mal maquilladas y flacuchentas de esta secuela, la que estuvo más cerca de ganarse mis respetos fue Samantha. Quien, de hecho, siempre me ha parecido una especie de reflejo perverso de la “heroína” Bradshaw.
La tragedia de Carrie es la misma de Samantha: ambas quieren que un momento de increíble excitación e intensidad dure por siempre. Ninguna de las dos saben enfrentar el hecho de que lo que da peso e importancia a esos momentos es la certeza de que son fugaces, irrepetibles y pertenecen a una evolución que ninguna de ellas puede alcanzar.
Una evolución que, claro, termina con la muerte, aquel concepto que jamás se asoma por esta burbuja, porque Carrie y sus amigas viven congeladas en la promesa del eterno presente.
Eso es todo. Ahora, llévenme al hospital
Creo que es una buena idea comenzar un blog alabando una chica.
Mi relación con una serie llamada “Sex and the city”, se remite a un solo nombre: Carrie Bradshaw. Está columnista del primer mundo tan alejada de mí, tan perdida y loser como yo, pero que aparenta todo lo contrario, es sin duda uno de los personajes femeninos notables de las series de televisión. Debe ser la única mujer flaca, rubia y chica que alguna vez me llamó la atención. De alguna forma el mundo en que se mueve es asqueroso, superficial, exitista, pura máscara y capitalismo pop, pero precisamente siempre me gustaba cuando se alejaba de esa seguridad, de las certezas y se concentraba en los detalles y era vulnerable. Sí, eso es cierto. La autosuficiencia emocional es tema para otro texto. La serie es flojita y cuando uno la ve se da cuenta que lo que menos importa es el sexo. Ni siquiera la sacan partido a esa maldita/bendita ciudad que es Nueva York. Su target son las solteronas conservadoras, gays snob y adolescentes liberales y arribistas.
Para ser más preciso, a esta cronista platinada y sin complejos me gustaba cuando era loser y escribía sola en su computador y se hacía preguntas y más preguntas. Para cualquier mortal una mujer demasiado preguntona puede ser insufrible, pero ella sólo se preguntaba a sí misma constantemente.
La serie nunca me calentó mucho y a sus amigas siempre las consideré insoportables, pero ella salvaba. Y quizás no existen tantas razones de peso para destacarla, tal vez porque era la protagonista, no sé. Pero si las otras hubieran tenido más protagonismo, no me hubieran parecido tan interesantes sus formas de ser y personalidades, por así decirlo.
Pero si en cambio Carrie hubiera sido secundaria, también me hubiera interesado.Cuando se emparejaba con alguien me empelotaba y para que decir del imbécil de Big. Además no vale la pena hablar de tanto imbécil y hueón junto. Mezcla de envidia y de rabia. En cuanto a su afición a los zapatos... eeeemm..mejor no hablar de ciertas cosas.
Algunos me pueden llamar idiota, pero creo que existen algunos detalles que definen a esta mina. Ejemplos: Es zurda, como yo, y ya corre con ventaja. Me acuerdo de esa vez cuando se tira un peo en la cama de big. Notable. Me gustó aquella vez cuando le dice a big: ”Que dios te bendiga”, de una forma exquisita al despedirse de él, luego de verlo salir con su madre de una iglesia. O cuando la pilla su periodo por las calles de Manhattan y se ve tan bella y hace como si viera el atardecer y sigue caminando.(Puede ser poco higiénico si se quiere, pero hay que tener en cuenta que Carrie es una supuesta heroína de TV)
O cuando tiene que salir a fumar sola y se sienta en la vereda. La forma en que tira el humo cuando fuma. Cuando la policía la pilló fumando marihuana en la calle. Cuando uno de sus novios entra a ducharse con ella y Carrie dice: ”Perdón, ¿Te conozco?”. Cuando reflexionaba de forma lúcida sobre ciertos temas. Cuando, contra su voluntad, tiene que modelar en aquella pasarela y se cae.
La forma en que se vestía algunas veces y caminaba sola por las calles de Nueva York antes del 11 de septiembre del 2001.Si, en los detalles, ahí era grande esta chica de voz chillona. (La voz subtitulada al español eso sí, es grandiosa). Me hubiera gustado leer una de sus columnas, pero pensándolo bien. ¿Hubiera sido necesario? Creo que no.
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