Tuesday, April 10, 2007

Soy tan feliz

Arthur Schopenhauer 1788-1860. Filósofo alemán.

 La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten, y su constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra cuánto se aburren.
 Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.
 En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.
 Muchas veces las cosas no se le dan al que las merece más, sino al que sabe pedirlas con insistencia.
 Cada uno tiene el máximo de memoria para lo que le interesa y el mínimo para lo que no le interesa.
 La riqueza es como el agua salada; cuanto más se bebe, más sed da.
 Los amigos se suelen considerar sinceros; los enemigos realmente lo son: por esta razón es un excelente consejo aprovechar todas sus censuras para conocernos un poco mejor a nosotros mismos, es algo similar a cuando se utiliza una amarga medicina.
 Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía.
 El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales.
 El hombre es en el fondo un animal terrible y cruel. Lo conocemos como ha sido domesticado y educado por lo que conocemos como civilización.
 El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos.
 La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones.
 No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.
 La soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.
 La personalidad del hombre determina por anticipado la medida de su posible fortuna.
 La cólera no nos permite saber lo que hacemos y menos aún lo que decimos.
 El que no ama ya esta muerto.
 La arquitectura es una música congelada.
 El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.
 Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo: tal significa la palabra "desesperado".
 Por vida feliz hay que entender siempre "menos desdichada"; es decir, soportable. Y realmente, la vida no se nos ha dado para gozarla, sino para sufrirla, para pagarla.
 Para millones y millones de seres humanos el verdadero infierno es la Tierra.
 Nadie es realmente digno de envidia.
 Las religiones, como las luciérnagas, necesitan de oscuridad para brillar.
 En la vejez se aprende mejor a esconder los fracasos; en la juventud, a soportarlos.
 Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.
 La rebeldía es la virtud original del hombre.
 Cada nación se burla de las otras y todas tienen razón.
 Aunque el mundo contiene muchas cosas decididamente malas, la peor de todas ellas es la sociedad.
 Quien no tiene nada individual de qué envanecerse se envanece de haber nacido aquí o allí.
 Todo lo que ocurre, desde lo más grande a lo más chico, ocurre necesariamente.
 El cambio es la única cosa inmutable.
 La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.
 Un genio es el que es capaz de ver la idea en el fenómeno.
 La cantidad de rumores inútiles que un hombre puede soportar es inversamente proporcional a su inteligencia.
 Desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error.
 A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia.

Bolaño posó para Playboy

Tras la muerte de Roberto Bolaño el 15 de julio de 2003, la entrevista realizada por la periodista Mónica Maristain y publicada originalmente en la edición mexicana de la revista Playboy, se convirtió en el último testimonio del escritor chileno. Junto a ella, pueden verse algunos fragmentos de una entrevista concedida por Bolaño en el marco de la Feria del Libro de Santiago de Chile, en 1998.
En el desvaído panorama de la literatura en lengua española, un espacio en el que todos los días aparecen jóvenes redactores más preocupados por ganar becas y puestos en los consulados que por aportar algo a la creación artística, se destaca la figura de un hombre enjuto, mochila azul en ristre, anteojos de enorme marco, cigarrillo sempiterno entre los dedos, fina ironía a bocajarro siempre que haga falta.Roberto Bolaño, nacido en Chile en 1953, es lo mejor que le ha pasado en mucho tiempo al oficio de escribir. Desde que con su monumental 'Los detectives salvajes', acaso la gran novela mexicana de la contemporaneidad, se hiciera famoso y se embolsara los premios Herralde (1998) y Rómulo Gallegos (1999), su influencia y su figura han ido en crecimiento constante: todo lo que dice, con su afilado humor, con su exquisita inteligencia, todo lo que escribe, con su pluma certera, de gran riesgo poético y profundo compromiso creativo, es digno de la atención de quienes lo admiran y, por supuesto, de quienes lo detestan.El autor, que aparece como personaje en la novela 'Soldados de Salamina', de Javier Cercas, y que es homenajeado en la última novela de Jorge Volpi, 'El fin de la locura', es, como todo hombre genial, un divisor de opiniones, un generador de antipatías acérrimas a pesar de su carácter tierno, su voz entre atiplada y ronca, con la que responde, cortés, como todo buen chileno, que no escribirá un cuento para la revista pues su próxima novela, que tratará sobre los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, ya va por la página 900 y todavía no la acaba.Roberto Bolaño vive en Blanes, España, y está muy enfermo. Espera que un trasplante de hígado le dé resto para vivir con esa intensidad que alaban quienes tienen la fortuna de tratarlo en la intimidad. Dicen ellos, sus amigos, que a veces se olvida de ir a la visita médica por escribir.A los 50 años, este hombre que recorrió Latinoamérica como mochilero, que se escapó de las fauces del pinochetismo porque uno de los policías que lo encarceló había sido su compañero en la escuela, que vivió en México (alguna vez la calle Bucareli en un tramo llevará su nombre), que conoció a los militantes del Farabundo Martí que luego se convertirían en los asesinos del poeta Roque Dalton en El Salvador, que fue vigilante en un camping catalán, vendedor de bisutería en Europa y siempre un hurtador de buenos libros porque leer no es sólo una cuestión de actitud, este hombre, decíamos, ha transformado el rumbo de la literatura latinoamericana. Y lo ha hecho sin avisar y sin pedir permiso, como lo hubiera hecho Juan García Madero, antihéroe adolescente de su gloriosa 'Los detectives salvajes': “Estoy en el primer semestre de la carrera de Derecho. Yo no quería estudiar Derecho sino Letras, pero mi tía insistió y al final acabé transigiendo. Soy huérfano. Seré abogado. Eso lo dije a mi tío y a mi tía y luego me encerré en mi habitación y lloré toda la noche”.El resto, en las 608 páginas restantes de una novela cuya importancia los críticos han comparado con 'Rayuela', de Julio Cortázar, y hasta con 'Cien años de soledad', de Gabriel García Márquez. Él diría, frente a tanta hipérbole: ni modo. Así que mejor vayamos a lo que importa en esta coyuntura: a la entrevista.

¿Le dio algún valor en su vida el haber nacido disléxico?
–Ninguno. Problemas cuando jugaba al fútbol, soy zurdo. Problemas cuando me masturbaba, soy zurdo. Problemas cuando escribía, soy diestro. Como puedes ver, ningún problema importante.

¿Siguió siendo Enrique Vila-Matas amigo suyo luego de la pelea que tuvo usted con los organizadores del Premio Rómulo Gallegos?–
Mi pelea con el jurado y los organizadores del premio se debió, básicamente, a que ellos pretendían que yo avalara, desde Blanes y a ciegas, una selección en la que yo no había participado. Sus métodos, que una pseudo poeta chavista me transmitió por teléfono, se parecían demasiado a los argumentos disuasorios de la Casa de las Américas cubana. Me pareció que era un error enorme que Daniel Sada o Jorge Volpi fueran eliminados a las primeras de cambio, por ejemplo. Ellos dijeron que lo que yo quería era viajar con mi mujer e hijos, algo totalmente falso. De mi indignación por esta mentira surgió la carta en donde los llamé neostalinistas y algo más, supongo. De hecho, a mí me informaron que ellos pretendían, desde el principio, premiar a otro autor, que no era Vila-Matas, precisamente, cuya novela me parece buena, y que sin duda era uno de mis candidatos.

¿Por qué no tiene aire acondicionado en su estudio?–Porque mi lema no es Et in Arcadia ego, sino Et in Esparta ego.

¿No cree que si se hubiera emborrachado con Isabel Allende y Ángeles Mastretta otro sería su parecer acerca de sus libros?–
No lo creo. Primero, porque esas señoras evitan beber con alguien como yo. Segundo, porque yo ya no bebo. Tercero, porque ni en mis peores borracheras he perdido cierta lucidez mínima, un sentido de la prosodia y del ritmo, un cierto rechazo ante el plagio, la mediocridad o el silencio.

¿Cuál es la diferencia entre una escribidora y una escritora?–Una escritora es Silvina Ocampo. Una escribidora es Marcela Serrano. Los años luz que median entre una y otra.

¿Quién le hizo creer que es mejor poeta que narrador?–La gradación del rubor que siento cuando, por pura casualidad, abro un libro mío de poesía o uno de prosa. Me ruboriza menos el de poesía.

¿Usted es chileno, español o mexicano?–Soy latinoamericano.

¿Qué es la patria para usted?–Lamento darte una respuesta más bien cursi. Mi única patria son mis dos hijos, Lautaro y Alexandra. Y tal vez, pero en segundo plano, algunos instantes, algunas calles, algunos rostros o escenas o libros que están dentro de mí y que algún día olvidaré, que es lo mejor que uno puede hacer con la patria.

¿Qué es la literatura chilena?–Probablemente las pesadillas del poeta más resentido y gris y acaso el más cobarde de los poetas chilenos: Carlos Pezoa Véliz, muerto a principios del siglo XX, y autor de sólo dos poemas memorables, pero, eso sí, verdaderamente memorables, y que nos sigue soñando y sufriendo. Es posible que Pezoa Véliz aún no haya muerto y esté agonizando y que su último minuto sea un minuto bastante largo, ¿no?, y todos estemos dentro de él. O al menos que todos los chilenos estemos dentro de él.

¿Por qué le gusta llevar siempre la contraria?–Yo nunca llevo la contraria.

¿Usted tiene más amigos que enemigos?–Tengo suficientes amigos y enemigos, todos gratuitos.

¿Quiénes son sus amigos entrañables?–Mi mejor amigo fue el poeta Mario Santiago, que murió en 1998. Actualmente tres de mis mejores amigos son Ignacio Echevarría y Rodrigo Fresán y A. G. Porta.

¿Antonio Skármeta lo invitó alguna vez a su programa?–Una secretaria suya, tal vez su mucama, me llamó una vez por teléfono. Le dije que estaba demasiado ocupado.

¿Javier Cercas compartió con usted las regalías por Soldados de Salamina?–No, por supuesto.

¿Enrique Lihn, Jorge Teillier o Nicanor Parra?
–Nicanor Parra por encima de todos, incluidos Pablo Neruda y Vicente Huidobro y Gabriela Mistral.

¿Eugenio Montale, T. S. Eliot o Xavier Villaurrutia?–Montale. Si en lugar de Eliot estuviera James Joyce, pues Joyce. Si en lugar de Eliot estuviera Ezra Pound, sin duda Pound.

¿John Lennon, Lady Di o Elvis Presley?–The Pogues. O Suicide. O Bob Dylan. Pero, bueno, no nos hagamos los remilgados: Elvis forever. Elvis con una chapa de sheriff conduciendo un Mustang y atiborrándose de pastillas, y con su voz de oro.

¿Quién lee más, usted o Rodrigo Fresán?–Depende. El Oeste es para Rodrigo. El Este para mí. Luego nos contamos los libros de nuestras correspondientes áreas y parece que lo hubiéramos leído todo.

¿Cuál es el mejor poema de Pablo Neruda según usted?–Casi cualquiera de 'Residencia en la Tierra'.

¿Qué le hubiera dicho a Gabriela Mistral si la hubiera conocido?–Mamá, perdóname, he sido malo, pero el amor de una mujer hizo que me volviera bueno.

¿Y a Salvador Allende?–Poco o nada. Los que tienen el poder (aunque sea por poco tiempo) no saben nada de literatura, sólo les interesa el poder. Y yo puedo ser el payaso de mis lectores, si me da la real gana, pero nunca de los poderosos. Suena un poco melodramático. Suena a declaración de puta honrada. Pero, en fin, así es.

¿Y a Vicente Huidobro?–Huidobro me aburre un poco. Demasiado tralalí alalí, demasiado paracaidista que desciende cantando como un tirolés. Son mejores los paracaidistas que descienden envueltos en llamas o, ya de plano, aquellos a los que no se les abre el paracaídas.

¿Octavio Paz sigue siendo el enemigo?–Para mí, ciertamente, no. No sé qué pensarán los poetas que durante esa época, cuando yo viví en México, escribían como sus clones. Hace mucho que no sé nada de la poesía mexicana. Releo a José Juan Tablada y a Ramón López Velarde, incluso puedo recitar, si se tercia, a Sor Juana, pero no sé nada de lo que escriben los que, como yo, se acercan a los cincuenta años.

¿No le daría ahora ese papel a Carlos Fuentes?–Hace mucho que no leo nada de Carlos Fuentes.

¿Qué le produce el hecho de que Arturo Pérez Reverte sea actualmente el escritor más leído en lengua española?–Pérez Reverte o Isabel Allende. Da lo mismo. Feuillet era el autor francés más leído de su época.

¿Y el hecho de que Arturo Pérez Reverte haya ingresado a la Real Academia?–La Real Academia es una cueva de cráneos privilegiados. No está Juan Marsé, no está Juan Goytisolo, no está Eduardo Mendoza ni Javier Marías, no está Olvido García Valdez, no recuerdo si está Alvaro Pombo (probablemente si está se deba a una equivocación), pero está Pérez Reverte. Bueno, (Paulo) Coelho también está en la Academia brasileña.

¿Se arrepiente de haber criticado el menú que le sirvió Diamela Eltit?–Nunca critiqué su menú. Si acaso, tendría que haber criticado su humor, un humor vegetariano o, mejor, a dieta.

¿Le duele que ella lo considere mala persona después de la crónica de aquella malograda cena?–No, pobre Diamela, no me duele. Me duelen otras cosas.

¿Ha vertido alguna lágrima por las numerosas críticas que ha recibido por parte de sus enemigos?–Muchísimas, cada vez que leo que alguien habla mal de mí me pongo a llorar, me arrastro por el suelo, me araño, dejo de escribir por tiempo indefinido, el apetito baja, fumo menos, hago deporte, salgo a caminar a orillas del mar, que, entre paréntesis, está a menos de treinta metros de mi casa, y les pregunto a las gaviotas, cuyos antepasados se comieron a los peces que se comieron a Ulises, ¿por qué yo, por qué yo, que ningún mal les he hecho?

¿Cuál es la opinión en torno de su obra que más valora?–Mis libros los lee Carolina (su esposa) y después (Jorge) Herralde (el editor de Anagrama) y después procuro olvidarlos para siempre.

¿Qué cosas compró con el dinero que ganó en el Rómulo Gallegos?–No muchas. Una maleta, según creo recordar.De su época que vivía de los concursos literarios,

¿hubo alguno que no pudo cobrar?–Ninguno. Los ayuntamientos españoles, en este aspecto, son de una probidad fuera de toda sospecha.

¿Era buen camarero o mejor vendedor de bisutería?–El oficio en el que mejor me he desempeñado fue el de vigilante nocturno de un camping cerca de Barcelona. Nunca nadie robó mientras yo estuve allí. Impedí algunas peleas que hubieran podido terminar muy mal. Evité un linchamiento (aunque de buena gana, después, hubiera linchado o estrangulado yo mismo al tipo en cuestión).

¿Ha experimentado el hambre feroz, el frío que cala los huesos, el calor que deja sin aliento?–Como dice Vittorio Gassman en una película: modestamente, sí.

¿Ha robado algún libro que luego no le gustó?–Nunca. Lo bueno de robar libros (y no cajas fuertes) es que uno puede examinar con detenimiento su contenido antes de perpetrar el delito.

¿Ha caminado alguna vez en medio del desierto?–Sí, y en una ocasión, además, del brazo de mi abuela. La anciana señora era incansable y yo pensé que de ésa no salíamos.

¿Ha visto peces de colores debajo del agua?–Por supuesto. En Acapulco, sin ir más lejos, en el año 1974 o 1975.

¿Se ha quemado la piel con un cigarrillo?–Nunca voluntariamente.

¿Ha tallado en un tronco de árbol el nombre de la persona amada?–He cometido desmanes aún mayores, pero corramos un tupido velo.

¿Ha visto alguna vez a la mujer más hermosa del mundo?–Sí, cuando trabajaba en una tienda, allá por el año ’84. La tienda estaba vacía y entró una mujer hindú. Parecía y tal vez fuera una princesa. Me compró algunos colgantes de bisutería. Yo, por descontado, estaba a punto de desmayarme. Tenía la piel cobriza, el pelo largo, rojo, y por lo demás era perfecta. La belleza intemporal. Cuando tuve que cobrarle me sentí muy avergonzado. Ella me sonrió como si me dijera que lo entendía y que no me preocupara. Luego desapareció y nunca más he vuelto a ver a alguien así. A veces tengo la impresión de que era la mismísima diosa Kali, patrona de los ladrones y de los orfebres, sólo que Kali también era la deidad de los asesinos, y esta hindú no sólo era la mujer más hermosa de la Tierra sino que también parecía ser una buena persona, muy dulce y considerada.

¿Le gustan los perros o los gatos?–Las perras, pero ya no tengo animales.

¿Qué cosas recuerda de su niñez?–Todo. No tengo mala memoria.

¿Coleccionaba figuritas?–Sí. De fútbol y de actores y actrices de Hollywood.

¿Tenía una patineta?–Mis padres cometieron el error de regalarme un par de patines cuando vivimos en Valparaíso, que es una ciudad de cerros. El resultado fue desastroso. Cada vez que me ponía los patines era como si me quisiera suicidar.

¿Cuál es su equipo de fútbol favorito?–Ahora ninguno. Los que bajaron a segunda y luego, consecutivamente, a tercera y a regional, hasta desaparecer. Los equipos fantasmas.

¿A qué personajes de la historia universal le hubiera gustado parecerse? –A Sherlock Holmes. Al capitán Nemo. A Julien Sorel, nuestro padre, al príncipe Mishkin, nuestro tío, a Alicia, nuestra profesora, a Houdini, que es una mezcla de Alicia, de Sorel y de Mishkin.

¿Se enamoraba de las vecinas más grandes que usted?–Por supuesto.

¿Las compañeras de la escuela le prestaban atención?–No creo. Al menos yo estaba convencido de que no.

¿Qué cosas debe a las mujeres de su vida?–Muchísimo. El sentido del desafío y la apuesta alta. Y otras cosas que me callo por decoro.

¿Ellas le deben algo a usted?–Nada.

¿Ha sufrido mucho por amor?–La primera vez, mucho, después aprendí a tomarme las cosas con algo más de humor.

¿Y por odio?–Aunque suene un poco pretencioso, nunca he odiado a nadie. Al menos estoy seguro de ser incapaz de un odio sostenido. Y si el odio no es sostenido, no es odio, ¿no?

¿Cómo enamoró a su esposa?–Cocinándole arroz. En esa época yo era muy pobre y mi dieta era básicamente de arroz, así que lo aprendí a cocinar de muchas formas.

¿Cómo era el día que se hizo padre por primera vez?–Era de noche, poco antes de las 12, yo estaba solo, y como no se podía fumar en el hospital me fumé un cigarrillo virtualmente encaramado en el artesonado de la cuarta planta. Menos mal que no me vio nadie desde la calle. Sólo la luna, habría dicho Amado Nervo. Cuando volví a entrar una enfermera me dijo que mi hijo ya había nacido. Era muy grande, casi calvo del todo, y con los ojos abiertos como preguntándose quién demonios era ese tipo que lo tenía en los brazos.

¿Lautaro será escritor?–Yo sólo espero que sea feliz. Así que mejor que sea otra cosa. Piloto de avión, por ejemplo, o cirujano plástico, o editor.

¿Qué cosas reconoce en él como suyas?–Por suerte se parece mucho más a su madre que a mí.

¿Le preocupan las listas de ventas de sus libros?–En lo más mínimo.

¿Piensa alguna vez en sus lectores?–Casi nunca.

¿Qué cosas de todas las que le han dicho sus lectores en torno de sus libros lo han conmovido?–Me conmueven los lectores a secas, los que aún se atreven a leer el Diccionario filosófico de Voltaire, que es una de las obras más amenas y modernas que conozco. Me conmueven los jóvenes de hierro que leen a Cortázar y a Parra, tal como los leí yo y como intento seguir leyéndolos. Me conmueven los jóvenes que se duermen con un libro debajo de la cabeza. Un libro es la mejor almohada que existe.

¿Qué cosas lo han enojado?–A estas alturas enojarse es perder el tiempo. Y, lamentablemente, a mi edad el tiempo cuenta.

¿Ha tenido miedo alguna vez de sus fans?–He tenido miedo de los fans de Leopoldo María Panero, el cual, por otra parte, me parece uno de los tres mejores poetas vivos de España. En Pamplona, durante un ciclo organizado por Jesús Ferrero, Panero cerraba el ciclo y a medida que se aproximaba el día de su lectura la ciudad o el barrio donde estaba nuestro hotel se fue llenando de freaks que parecían recién escapados de un manicomio, que, por otra parte, es el mejor público al que puede aspirar cualquier poeta. El problema es que algunos no sólo parecían locos sino también asesinos y Ferrero y yo temimos que alguien, en algún momento, se levantara y dijera: yo maté a Leopoldo María Panero y después le descerrajara cuatro balazos en la cabeza al poeta, y ya de paso, uno a Ferrero y el otro a mí.

¿Qué siente cuando hay críticos como Darío Osses que considera que usted es el escritor latinoamericano con más futuro?–Debe ser una broma. Yo soy el escritor latinoamericano con menos futuro. Eso sí, soy de los que tienen más pasado, que al cabo es lo único que cuenta.

¿Le despierta curiosidad el libro crítico que está preparando su compatriota Patricia Espinoza?–Ninguna. Espinoza me parece una crítica muy buena, independientemente de cómo vaya a quedar yo en su libro, que supongo que no muy bien, pero el trabajo de Espinoza es necesario en Chile. De hecho, la necesidad de una, llamémosla así, nueva crítica, es algo que empieza a ser urgente en toda Latinoamérica.

¿Y el de la argentina Celina Mazoni?–A Celina la conozco personalmente y la quiero mucho. A ella le dediqué uno de los cuentos de 'Putas asesinas'.

¿Qué cosas lo aburren?–El discurso vacío de la izquierda. El discurso vacío de la derecha ya lo doy por sentado.

¿Qué cosas lo divierten?–Ver jugar a mi hija Alexandra. Desayunar en un bar al lado del mar y comerme un croissant leyendo el periódico. La literatura de Borges. La literatura de Bioy. La literatura de Bustos Domecq. Hacer el amor.

¿Escribe a mano?–La poesía, sí. Lo demás, en una vieja computadora de 1993. Cierre los ojos,

¿cuál de todos los paisajes de la Latinoamérica que usted recorrió le viene primero a la memoria?–Los labios de Lisa en 1974. El camión de mi padre averiado en una carretera del desierto. El pabellón de tuberculosos de un hospital de Cauquenes y mi madre que nos dice a mi hermana y a mí que aguantemos la respiración. Una excursión al Popocatépetl con Lisa, Mara y Vera y alguien más que no recuerdo, aunque sí recuerdo los labios de Lisa, su sonrisa extraordinaria.

¿Cómo es el paraíso?–Como Venecia, espero, un lugar lleno de italianas e italianos. Un sitio que se usa y se desgasta y que sabe que nada perdura, ni el paraíso, y que eso al fin y al cabo no importa.

¿Y el infierno?–Como Ciudad Juárez, que es nuestra maldición y nuestro espejo, el espejo desasosegado de nuestras frustraciones y de nuestra infame interpretación de la libertad y de nuestros deseos.

¿Cuándo supo que estaba gravemente enfermo?–En el ‘92.

¿Qué cosas de su carácter cambió la enfermedad?–Ninguna. Supe que no era inmortal, lo cual, a los 38 años, ya iba siendo hora de que lo supiera.

¿Qué cosas desea hacer antes de morir?–Ninguna en especial. Bueno, preferiría no morirme, claro. Pero tarde o temprano la distinguida dama llega, el problema es que a veces no es una dama ni mucho menos es distinguida, sino más bien, como dice Nicanor Parra en un poema, es una puta caliente, que es algo que hace dar diente con diente al más pintado.

¿Con quién le gustaría encontrarse en el más allá?–No creo en el más allá. Si existiera, qué sorpresa. Me matricularía de inmediato en algún curso que estuviera dando Pascal.

¿Pensó alguna vez en suicidarse?–Por supuesto. En alguna ocasión sobreviví precisamente porque sabía cómo suicidarme si las cosas empeoraban.

¿Creyó en algún momento que se estaba volviendo loco?–Por supuesto, pero me salvó siempre el sentido del humor. Me contaba historias que me volvían loco de risa. O recordaba situaciones que hacían que me tirara al suelo a reírme.La locura, la muerte y el amor,

¿de qué de estas tres cosas ha habido más en su vida?–Espero de todo corazón que haya habido más amor.

¿Qué cosas lo hacen reír a mandíbula batiente?–Las desgracias propias y ajenas.

¿Qué cosas lo hacen llorar?–Lo mismo: las desgracias propias y ajenas.

¿Le gusta la música?–Mucho.

¿Usted ve su obra como la suelen ver sus lectores y críticos: arriba de todo 'Los detectives salvajes' y luego todo lo demás?–La única novela de la que no me avergüenzo es 'Amberes', tal vez porque sigue siendo ininteligible. Las malas críticas que ha recibido son mis medallas ganadas en combate, no en escaramuzas con fuego simulado. El resto de mi “obra”, pues bueno, no está mal, son novelas entretenidas, el tiempo dirá si algo más. Por ahora me dan dinero, se traducen, me sirven para hacer amigos que son muy generosos y simpáticos, puedo vivir, y bastante bien, de la literatura, así que quejarse sería más bien gratuito y desagradecido. Pero la verdad es que no les concedo mucha importancia a mis libros. Estoy mucho más interesado en los libros de los demás.

¿No le sacaría algunas páginas a 'Los detectives salvajes'?–No. Para sacarle páginas tendría que releerlo y eso mi religión me lo prohíbe.

¿No le da miedo que alguien quiera hacer la versión cinematográfica de la novela?–Ay, Mónica, yo les tengo miedo a otras cosas. Digamos: cosas más terroríficas, infinitamente más terroríficas.

¿“El ojo Silva” es un homenaje a Julio Cortázar?–De ninguna manera. Cuando terminó de escribir “El ojo Silva”,

¿no sintió que había escrito un cuento capaz de estar a la altura, por ejemplo, de “Casa tomada”?–Cuando terminé de escribir “El ojo Silva” dejé de llorar o algo parecido. Qué más quisiera yo que se pareciera a uno de Cortázar, aunque “Casa tomada” no es uno de mis favoritos.

¿Cuáles son los cinco libros que marcaron su vida?–Mis cinco libros en realidad son cinco mil. Menciono éstos sólo a manera de punta de lanza o embajada aviesa: 'El Quijote', de Cervantes. 'Moby Dick', de Melville. La Obra Completa, de Borges. 'Rayuela', de Cortázar.' La conjura de los necios', de Kennedy Toole. Pero también debería citar: 'Nadja', de Breton. Las cartas de Jacques Vaché. 'Todo Ubú', de Jarry. 'La vida, instrucciones de uso', de Perec. 'El castillo' y 'El proceso', de Kafka. Los aforismos de Lichtenberg. 'El Tractatus', de Wittgenstein. La invención de Morel, de Bioy Casares. 'El Satiricón', de Petronio. 'La Historia de Roma', de Tito Livio. 'Los Pensamientos', de Pascal.

¿Se lleva bien con su editor?–Bastante bien. Herralde es una persona inteligente y a menudo encantadora. Tal vez a mí me convendría más que no fuera tan encantador. Lo cierto es que ya hace ocho años que lo conozco y, al menos de mi parte, el cariño no hace más que crecer, como dice un bolero. Aunque tal vez me convendría no quererlo tanto.

¿Qué dice de los que piensan que Los detectives salvajes es la gran novela mexicana de la contemporaneidad?–Que lo dicen por lástima, me ven decaído o desmayándome en las plazas públicas y no se les ocurre nada mejor que una mentira piadosa, que por lo demás es lo más indicado en estos casos y ni siquiera es pecado venial.

¿Es cierto que fue Juan Villoro el que le convenció para que no titulara 'Tormenta de mierda' a su novela 'Nocturno de Chile'?–Entre Villoro y Herralde.

¿De quién más escucha consejos alrededor de su obra?–Yo no escucho consejos de nadie, ni siquiera de mi médico. Yo doy consejos a diestra y siniestra, pero no escucho ninguno.

¿Cómo es Blanes?–Un pueblo bonito. O una ciudad pequeñita, de treinta mil habitantes, bastante bonita. Fue fundada hace dos mil años, por los romanos, y luego pasaron por aquí gente de todos los lugares. No es un balneario de ricos sino de proletarios. Obreros del norte o del este. Algunos se quedan a vivir para siempre. La bahía es bellísima.

¿Extraña algo de su vida en México?–Mi juventud y las caminatas interminables con Mario Santiago.

¿A qué escritor mexicano admira profundamente?–A muchos. De mi generación admiro a Sada, cuyo proyecto de escritura me parece el más arriesgado, a Villoro, a Carmen Boullosa, entre los más jóvenes me interesa mucho lo que hacen Alvaro Enrigue y Mauricio Montiel, o Volpi e Ignacio Padilla. Sigo leyendo a Sergio Pitol, que cada día escribe mejor. Y a Carlos Monsiváis, el cual, según me contó Villoro, motejó como Pol Pit a Taibo 2 o 3 (o 4), lo que me parece un hallazgo poético. Pol Pit, ¿es perfecto, no? Monsiváis sigue con las uñas aceradas. También me gusta mucho lo que hace Sergio González Rodríguez.

¿El mundo tiene remedio?–El mundo está vivo y nada vivo tiene remedio y ésa es nuestra suerte.

¿Usted tiene esperanzas, en qué, en quiénes?–Mi querida Maristain, vuelve usted a empujarme a los potreros de la cursilería, que son mis potreros natales. Yo tengo esperanza en los niños. En los niños y en los guerreros. En los niños que follan como niños y en los guerreros que combaten como valientes. ¿Por qué? Me remito a la lápida de Borges, como diría el ínclito Gervasio Montenegro, de la Academia (como Pérez Reverte, fíjese usted) y no hablemos más de este asunto.

¿Qué sentimientos le despierta la palabra póstumo?–Suena a nombre de gladiador romano. Un gladiador invicto. O al menos eso quiere creer el pobre Póstumo para darse valor.

¿Qué opina de quienes opinan que usted ganará el Premio Nobel?–Estoy seguro, querida Maristain, de que no lo ganaré, como también estoy seguro de que algún atorrante de mi generación sí que lo ganará y ni siquiera me mencionará de pasada en su discurso de Estocolmo.

¿Cuándo ha sido más feliz?–Yo he sido feliz casi todos los días de mi vida, al menos durante un ratito, incluso en las circunstancias más adversas.

¿Qué le hubiera gustado ser si no hubiera sido escritor?–Me hubiera gustado ser detective de homicidios, mucho más que ser escritor. De eso estoy absolutamente seguro. Un tira de homicidios, alguien que puede volver solo, de noche, a la escena del crimen, y no asustarse de los fantasmas. Tal vez entonces sí que me hubiera vuelto loco, pero eso, siendo policía, se soluciona con un tiro en la boca.

¿Confiesa que ha vivido?–Bueno, sigo vivo, sigo leyendo, sigo escribiendo y viendo películas, y como les dijo Arturo Prat a los suicidas de la Esmeralda, mientras yo viva, esta bandera no se arriará.

Quién es el perdedor ahora...


Bolaño el desquite


Regresó para instalarse entre los primeros del listado de las 100 mejores obras en español de los últimos 25 años. En los nuevos libros le dedica un poema “al señor Teófilo Cid”, otro dice escribirlo “a lo Raúl Zurita”, y México vuelve a estar presente. ¿Qué pasó con el movimiento infrarrealista? Acá sus deudos reavivan las cenizas del mítico grupo.


La Nación Domingo

Por Javier García
España. Es de noche y el cielo está despejado en Castelldefels, mientras un chileno vigila el camping Estrella de Mar en donde a las seis de la mañana “sólo la radio cruza el silencio”. Es 1977 y Roberto Bolaño escribe sus versos a mano, recuerda a los amigos que dejó en México, también a Mario Santiago, quien le ha enviado una foto desde Israel, a Efraín Huerta, al Café La Habana, donde alguna vez estuvieron Fidel y el Che Guevara.
“No nos publicarán libros ni incluirán muestras/ de nuestro arte en sus antologías (Plagiarán/ mis versos mientras yo trabajo solo en Europa)”, apunta Bolaño en poemas que ahora ven la luz a más de tres años de su muerte, y a no más de diez de comenzar a ser publicado y reconocido como uno de los grandes escritores latinoamericanos.
Dos libros póstumos confirman su vigencia: “La universidad desconocida”, volumen de más de 400 páginas, y “El secreto del mal” (184 páginas), que acaban de ser editados por el sello Anagrama. Títulos que a mediados de mes estarán en Chile. Además, esta semana el autor de “Los detectives salvajes” se ubicó en los lugares tercero y cuarto del listado de las 100 mejores obras en español de los últimos 25 años, según el ranking de la revista colombiana “Semana”, siendo superado sólo por García Márquez y Vargas Llosa.
Y como corolario, el escritor peruano Alfredo Bryce Echenique inaugurará el 15 de mayo, con una conferencia magistral, la cátedra que llevará el nombre del autor, en la Universidad Diego Portales.
ZURITA Y LAS PORNOS
“Raro oficio gratuito. Ir perdiendo el pelo/ y los dientes. Las antiguas maneras de ser educado/ Extraña complacencia (El poeta no desea ser más/ que los otros) Ni riqueza ni fama ni tan sólo/ poesía. Tal vez ésta sea la única forma/ de no tener miedo. Instalarse en el miedo”, se lee en un fragmento de “La universidad desconocida”. Un arte poético y un desafío, donde sus páginas muestran el retrato más explícito de su autobiografía. Ahí están sus padres, sus amigos mexicanos, los amores fracasados y la lucidez que le permitió ordenar su obra sabiendo que el futuro era incierto y frágil como su hígado.
“La presente edición corresponde con exactitud al manuscrito encontrado. El propio Roberto lo fecha en el año 1993. Fueron años de trabajo y de lucha, pero por encima de todo de escritura”, escribe su esposa, Carolina López, en el inicio de “La universidad…”.
Volumen donde se pueden hallar poemas escritos bajo diversos registros, breves como haikus y otros extensos de prosa poética, que no son sino los fragmentos de su libro “Amberes”. Textos que abren la segunda parte del libro. Luego, vendrá “Prosa de otoño en Gerona”, publicado originalmente en “Fragmentos de la universidad desconocida” (1992), recogido después en “Tres” (2000), y también hay poemas de “Los perros románticos”.
Pero asimismo se reúne gran parte de su obra impresa sólo por revistas mexicanas y españolas. En uno titulado “Dos poemas para Lautaro Bolaño”, escribe: “Lee a los viejos poetas, hijo mío/ y no te arrepentirás”. Luego, el padre explicará que los poemas “fueron escritos inmediatamente después de salir del Hospital Valle Hebrón, en Barcelona, en el verano de 1992, con los viejos de hígados destrozados, con los enfermos de sida y con las muchachas que ingresaron por una sobredosis de heroína”.
El ejemplar cierra con “Notas del autor”, donde apunta que el poema “La pelirroja” “es un intento de escribir a lo Raúl Zurita –las musas me perdonen–, pero en el territorio de las películas pornográficas”.
Mientras, en “El secreto del mal”, Ignacio Echevarría, encargado de ambas ediciones, señala: “Reúne este volumen un puñado de cuentos y de esbozos narrativos espigados entre los numerosos archivos de texto que se encontraron en el ordenador de Bolaño tras su muerte”.
El autor de “2666” no se olvidó de Chile. De su venida en 1999 a la Feria del Libro, dice sobre los escritores que lo atacaron: “Lo increíble de esto es que me lo decían chilenos, tanto de izquierda como de derecha, que no paraban de lamer culos para mantener su exigua parcelita de renombre”.
Pero también hay personajes, relatos de orden descriptivo, ensayísticos, la antesala de lo que podría ser un cuento o una novela. Lo que Echevarría llama “una poética de la inconclusión”, las puertas abiertas que deja siempre el infierno, pero escribiendo “en el país de los imbéciles”, escribiendo bajo las estrellas donde quizá “sólo la radio cruza el silencio”. LCD


BEAT MEXICANOS
Por Julio Saavedra
Rebeca López, compañera de Mario Santiago, y el periodista Raúl Silva cuentan desde México la génesis y los años posteriores a la partida de Bolaño a España. “Bolaño llegó a decir que el infrarrealismo eran él y Mario, pero después él partió a Europa y el movimiento siguió”, comenta Silva, quien le ha seguido la huella a los “infra”. Luego, vendrá la partida también a España de Bruno Montané y Edgar Altamirano. Rubén Medina se va a Estados Unidos, Jorge Hernández (conocido como Piel Divina) a Francia y Juan Harrington a Chile. Algunos siguieron colaborando con diversas publicaciones.
Tras “Pájaro de calor”, la primera antología infrarrealista, donde participó el grupo núcleo, el trabajo nunca cesó, como explica López: “Poemas, caminatas y encuentros continuaron, y la lectura de esos textos trajo a otros poetas. Luego de ‘Pájaro de calor’ vinieron revistas afines, como ‘Correspondencia Infra’, ‘La Prosa’, ‘Calandria de Tolvaneras’ y la ‘Zorra Vuelve al Gallinero’”.
El movimiento se hace más grueso, ya que en los ’80 nuevos poetas fueron llegando, y ahora explica López: “Continúa con su poesía fuera de la carretera, aunque varios de ellos en menor cantidad por estar entregados a otras actividades”. Incluso el pasado 15 de febrero, en el D.F. mexicano, participaron en una lectura “infras” originarios, como Guadalupe Ochoa, Edgar Altamirano y José Peguero. La muerte de Bolaño, confiesan, “disparó todo”, pero ellos continúan dándole la espalda al oficialismo.

AULAS DE LA “UNIVERSIDAD”
La única imagen que guardo de T. C.
El señor Teófilo Cid no está.
La lluvia sobre esa ciudad extraña, Santiago del
Nuevo Extremo.
El señor Cid pasea por calles grises.
Pelo de rata, ojillos de rata,
En un atardecer neutro.
Abrigos, gabardinas, chaquetas rojas que
la lluvia empuja
Hacia cualquier lugar.
El señor Teófilo Cid un tanto ebrio,
En su ciudad,
Huyendo bajo la lluvia.
Única realidad de estas palabras.
El dinero
Trabajé 16 horas en el camping y a las 8
de la mañana tenía 2.200 pesetas pese a ganar
2.400 no sé qué hice con las otras 200
supongo que comí y bebí cervezas y café con
leche en el bar de Pepe García dentro del
camping y llovió la noche del domingo y toda
la mañana del lunes y a las 10 fui donde
Javier Lentini y cobré 2.500 pesetas por una
antología de poesía joven mexicana que
aparecerá en su revista y ya tenía más de
4.000 pesetas y decidí comprar un par de
cintas vírgenes para grabar a Cecil Taylor
Azimuth Dizzie Gillespie Charlie Mingus
y comerme un buen bistec de cerdo
con tomate y cebolla y huevos fritos y escribir
este poema o esta nota que es como un pulmón
o una boca transitoria que dice que estoy
feliz porque hace mucho que no tenía
tanto dinero en los bolsillos

Monday, April 09, 2007

Ojo con Bertrand Russell

¿Por qué no soy cristiano? (fragmentos) Bertrand Russell

En esta obra lord Bertrand Russell, uno de los pensadores más lúcidos e influyentes que ha dado el siglo XX, reúne catorce ensayos escritos entre 1899 y 1954. En ellos expone y desarrolla los motivos de su agnosticismo, rebate los argumentos tradicionales del cristianismo, identifica el miedo como uno de los fundamentos principales de la religión cuestiona las contribuciones de la religión a la felicidad del ser humano y critica muy duramente los planteamientos del cristianismo en cuestiones sexuales. Por qué no soy cristiano es una de las más conmovedoras y convincentes defensas del no creyente que se han escrito desde los días de Hume y Voltaire.

De ¿Por qué no soy cristiano?
«La religión se basa, pienso, principal y primariamente en el miedo. El miedo es el padre de la crueldad, y por tanto no es sorprendente que crueldad y religión han ido tomadas de la mano. La ciencia puede ayudarnos a superar este cobarde temor en que ha vivido la humanidad por tantas generaciones. La ciencia puede enseñarnos, y yo pienso que nuestros propios corazones pueden enseñarnos, a dejar de buscar apoyos imaginarios, a dejar de inventarnos aliados en el cielo, sino mejor a mirar a nuestros propios esfuerzos aquí en la tierra para hacer de este mundo un lugar más adecuado para vivir, en vez de la clase de lugar que las Iglesias han hecho de él durante todos estos siglos.» «Pienso que todas las grandes religiones del mundo (...) son tan falsas como dañinas. Es evidente, como cuestión lógica que, ya que discrepan entre sí, no más que una de ellas puede estar en lo cierto. Con muy pocas excepciones, la religión que acepta un hombre es la de la comunidad en que vive, lo que hace obvio que la influencia del ambiente es lo que lo ha llevado a esa religión.» «La mayoría de las personas cree en Dios porque se les ha enseñado desde la más temprana infancia a hacerlo, y ésta es la razón principal. Luego creo que la siguiente razón más poderosa es el deseo de seguridad, una especie de sentimiento de que hay un gran hermano que cuidará de uno. Esto juega un muy profundo papel en influir en los deseos de las personas de creer en Dios.» «A mi modo de pensar hay un muy grave defecto en el carácter moral de Cristo, y es que creía en el infierno. Yo no siento que ninguna persona que realmente sea profundamente humana pueda creer en un castigo eterno. Ciertamente Cristo, tal como lo retratan los Evangelios, creía en el castigo eterno, y uno encuentra repetidamente una furia vengativa hacia aquellos que no escuchaban sus prédicas: una actitud que no es rara en los predicadores, pero que desdice algo de la excelencia superlativa.»

DVD



Foto: Homenaje a primer DVD “Puente sobre el río Kwai” de David Lean

DVD El DVD (también conocido como "Digital Versatile Disc" o "Disco Versátil Digital", anteriormente llamado "Digital Video Disc" o "Disco de Video Digital") es un formato de almacenamiento óptico que puede ser usado para guardar datos, incluyendo películas con alta calidad de vídeo y audio. Se asemeja a los discos compactos en cuanto a sus dimensiones físicas (diámetro de 12 u 8 cm), pero están codificados en un formato distinto y a una densidad mucho mayor. A diferencia de los CD, todos los DVD deben guardar los datos utilizando un sistema de archivos denominado UDF, el cual es una extensión del estándar ISO 9660, usado para CD de datos. El DVD Forum (un consorcio formado por todas las organizaciones que han participado en la elaboración del formato) se encarga de mantener al día sus especificaciones técnicas.
Códigos de región Cada disco de DVD contiene uno o más códigos de región, los cuales denotan el o las áreas del mundo a la que cada distribución está dirigida. En ocasiones, los códigos de región son llamados "Zonas". Las especificaciones de cada equipo reproductor indican qué zona pueden reproducir.En teoría, esto permite que los estudios cinematográficos controlen varios aspectos del lanzamiento del DVD, los cuales incluyen el contenido, la fecha y el precio, basados en la adquisición por regiones. En la práctica, varios reproductores de DVD permiten reproducir cualquier disco, o pueden ser modificados para dicho propósito. Distinto al cifrado de datos, los códigos de región permiten el bloqueo regional, que fue originado en la industria de los videojuegos.

Código de Región Área

0 Informal, significa que puede ser "reproducido en todas las regiones"

1 Bermudas, Canadá, Estados Unidos y territorios estadounidenses

2 Medio Oriente, Europa Occidental, Europa Central, Egipto, Groenlandia, Japón, Lesotho, Sudáfrica y Swazilandia

3 Sudeste Asia, Hong Kong, Macao, Corea del Sur y Taiwán

4 América Central, el Caribe, México, Oceanía, Sudamérica

5 Resto de África, Antigua Unión Soviética, la India, Mongolia, Corea del Norte

6 China

7 Reservado para uso futuro

8 Viajes internacionales como aviones, cruceros, etc.

Bertrand Russell


1872-1970. Bertrand Arthur William Russell. Filósofo, matemático y escritor inglés. Premio Nobel en Literatura en 1950. Es un grande al que definitivamente le pondré más ojo de ahora en adelante.

La historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable.
El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.
El hombre feliz es el que vive objetivamente, el que es libre en sus afectos y tiene amplios intereses, el que se asegura la felicidad por medio de estos intereses y afectos que, a su vez, le convierten a él en objeto de interés y el afecto de otros muchos.
Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.
Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.
Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.
Las matemáticas pueden ser definidas como aquel tema del cual no sabemos nunca lo que decimos ni si lo que decimos es verdadero.
Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.
Las matemáticas poseen no sólo la verdad, sino cierta belleza suprema. Una belleza fría y austera, como la de una escultura.
No importa lo elocuente que ladre un perro; nunca podrá decirte que sus padres fueron pobres pero honestos.

Agnóstico

Agnosticismo El agnosticismo (del griego a = no y gnosis = conocimiento) es una postura religiosa o filosófica sobre la religión de acuerdo a la cual la existencia o no de un dios o una mitología de deidades, es desconocida y por lo tanto irrelevante. (La existencia o no de un dios no es irrelevante por ser desconocida, sino por no poder ser conocida u obtener ninguna certeza al respecto. "Un problema sin solución no es un problema".) En algunas versiones (agnosticismo débil) esta falta de certeza o conocimientos es una postura personal relacionada con el escepticismo. En otras versiones (agnosticismo fuerte) se afirma que el conocimiento sobre la existencia o no de seres superiores no sólo no ha sido alcanzado sino que no es alcanzable. Finalmente hay versiones (apateismo) en las cuales se afirma que la existencia o no de seres superiores no sólo no es conocida sino que es irrelevante o superflua.En general los agnósticos consideran que las religiones, si bien no son una parte esencial de la condición humana, sí lo son de la cultura y de la historia humana.Quienes profesan agnosticismo no son necesariamente antirreligiosos, siendo respetuosos de todas las creencias que proceden de una reflexión individual y honesta, y no de un interés egoísta, de la desesperación o de la presión del entorno. El agnóstico entiende la fe sólo como una opción personal de cada individuo, que él no comparte.
AGNOSTICISMO-
Padre Jordi RiveroVer también: ¿Dios existe?Agnosticismo es la posición que limita el conocimiento a la experiencia sensual o empírica verificable. Rechaza la posibilidad de conocimiento sobrenatural y por lo tanto la posibilidad de saber si Dios existe. Se diferencia del ateísmoEl filósofo Kant (1724-1804) preparó el camino a la popularización de esta posición pero la palabra "agnosticismo" es de T.H.. Huxley (1869) para quien significó el rechazo de la metafísica.Agnosticismo no es lo mismo que ateísmo (negación de la existencia de Dios). Su posición es que no se puede saber si existe o no. Por eso rechaza cualquier pronunciamiento a favor o en contra de la existencia de Dios.Algunos cristianos, paradójicamente, toman una posición que parte de los mismos principios del agnosticismo. Como los agnósticos, creen que la existencia de Dios no se puede conocer por la razón y que por lo tanto la fe es irracional. Pero deciden dar un total "salto en fe" (irracional). Por eso rechazan la apologética (el uso de argumentos razonables para explicar y defender la fe). Pretenden creer por la "fe sola", sin ninguna asistencia de la razón. Para ellos la razón es mas bien un obstáculo a la fe.El Concilio Vaticano I (1869-1870), reafirmó la posición católica: La existencia de Dios se puede conocer por el uso de la sola razón natural. La razón es un don natural de Dios por el cual El nos ayuda a conocer su existencia. (Cf. Sabiduría 13; Romanos 1:20).La búsqueda y el conocimiento de la existencia de Dios descubierta por la razón nos disponen a recibir la Revelación divina la cual es necesaria para conocer la esencia de Dios (quién es Dios).Según el Catecismo, el agnosticismo es una ofensa contra el Primer Mandamiento.

Variaciones y tipos de agnosticismo

El agnóstico suele separar las posturas religiosas entre "conocer" y "creer". De esta forma una persona religiosa se distingue de un ateo por el hecho de que el religioso "cree" y el ateo "no cree". El agnóstico se separa de estas posturas indicando que unos y otros (religiosos y ateos) afirman un nivel de conocimiento sobre la realidad superior que el agnóstico no comparte.Muchas personas afirman que no se puede hacer esta separación: que la afirmación "creo en Dios" implica "conozco que Dios existe".Algunas variantes del agnosticismo incluyen:

 Agnosticismo débil: se considera una opción personal. Es la persona que afirma que no tiene conocimiento o certeza sobre la realidad superior.

 Agnosticismo fuerte: es una afirmación categórica sobre el conocimiento de realidades superiores indicando que estas no son cognocibles, y que los seres humanos no están equipados para descubrir la existencia de tales realidades o para probar su inexistencia.
 Agnosticismo apático: conocido también como ignosticismo o apateísmo es la visión de que las realidades superiores, aún de existir, no cambian en nada a la condición humana y por lo tanto las religiones son irrelevantes o accesorias.
 Agnosticismo interesado: aquel que considera que el conocimiento de la existencia de deidades es relevante para el ser humano, en oposición al Agnosticismo apático, que considera lo contrario. Por lo general éste interés se justifica argumentando la gran relevancia que tendría tanto la existencia de deidades, como su inexistencia para el papel que desepeña el hombre en el mundo.
 Agnosticismo modelo: apunta a que las preguntas filosóficas y metafísicas no son verificables fehacientemente sino un modelo maleable de pensamiento que debe basarse sobre la racionalidad. Esta rama del agnosticismo no se enfoca en la existencia de deidades.
 Teísmo agnóstico: el pensamiento de aquellos que no afirman conocer la existencia de Dios pero aun creen en Él. No hay consenso sobre si esto es realmente agnosticismo. También puede implicar la creencia que a pesar de que hay algo que parece (o al menos parecería a un) Dios, queda la duda sobre su real naturaleza motivos o la validez del argumento de ser un ‘Dios’ en vez de un ser supernatural y/o superior.
Algunas opiniones filosóficas
Entre los más famosos agnósticos (en el sentido original) se encuentran Thomas Henry Huxley, Thomas Alva Edison, Charles Darwin y Bertrand Russell. A partir de los trabajos de David Hume, especialmente Dialogues Concerning Natural Religion (Diálogos con respecto a la religión natural), se piensa que él era agnóstico, aunque es un tema que sigue en debate.La posición agnóstica se vuelve permanente en varios filósofos post-kantianos, que mantienen que la razón que pretende hablar de lo incondicionado cae en contradicción, tanto para demostrar la existencia como para negarla.

Thomas Henry Huxley

Las posturas agnósticas son tan antiguas como el escepticismo filosófico, pero el término «agnosticismo» fue acuñado por el biólogo Thomas Henry Huxley (abuelo del conocido novelista inglés Aldous Huxley) en una reunión de la Sociedad Metafísica en 1869. En ella definió a los agnósticos como a las personas que niegan tanto el ateísmo como el teísmo y que aseguran que no es posible hallar respuesta a la duda metafísica de la existencia de un poder superior o Dios. En una carta a un amigo escribe:“ Yo no afirmo ni niego la inmortalidad del hombre. No veo razón para creer en ella pero tampoco tengo ningún medio para desaprobarla. No tengo objeciones a priori a esa doctrina. Nadie que tenga que lidiar día a día con la naturaleza puede meterse en el brete de las dificultades a priori. Dame alguna evidencia que justifique mi creencia en cualquier cosa y yo creeré. ¿Y cómo no habría de creer? No sería más maravilloso que la conservación de la energía o la indestructibilidad de la materia. [...] No tiene sentido que me hables de analogías y probabilidades. Yo sé a qué me refiero cuando digo que creo en la ley de los cuadrados inversos, y no basaré mi vida y mis esperanzas en alguna convicción más débil. ”—Huxley, en carta a Charles Kingsley del 23 de septiembre de 1860
Desde entonces el término 'agnóstico' también ha sido usado para designar aquella persona que, aunque no considera que sea incognoscible la existencia de Dios, cree que las evidencias a favor y en contra de la existencia de una deidad no resultan concluyentes, por lo que se muestra indecisa sobre el tema.“ Por naturaleza tengo la antipatía más grande posible contra el ateísmo. Y sin embargo sé que yo —a pesar de mí mismo— soy exactamente lo que un cristiano llamaría un ateo. No puedo ver ni una sombra de evidencia acerca de que lo desconocido que se esconde tras los fenómenos del universo tenga algo que ver con nuestra relación con un Padre que nos ama y nos cuida, como dicen los cristianos. Así que con respecto a los demás dogmas cristianos —como la inmortalidad del alma y el castigo y recompensa futuros— ¿qué voy a objetar yo —que me siento compelido a creer en la inmortalidad de lo que llamamos materia y energía y a creer en un inconfundible estado actual de castigos y recompensas por nuestras acciones— qué voy a objetar contra esas doctrinas. Dame una pizca de evidencia y estoy listo para saltar a tu lado. ”—Huxley, en carta a Charles Kingsley del 6 de mayo de 1863
Con respecto al origen del término «agnóstico» para describir su actitud, Huxley da la siguiente explicación:“ Por eso inventé el título que me pareció más apropiado: «agnosticismo». Me vino a la cabeza como la antítesis del gnosticismo que apareció al principio de la historia de la iglesia. Los gnósticos pretendían saber tanto justamente acerca de las cosas que yo más ignoro. Para mi gran satisfacción el término tuvo éxito. ”—Huxley, Ensayos escogidos, pág. 237-239.

Se considera que el agnosticismo de Huxley es una consecuencia natural de las condiciones intelectuales y filosóficas de 1860, en que la intolerancia religiosa estaba tratando de impedir los descubrimientos científicos que parecían chocar contra una lectura literal de la Biblia (en especial del libro del Génesis) y otras doctrinas cristianas establecidas. Sin embargo el agnosticismo no se debe confundir con el deísmo, el panteísmo u otras formas científicas positivistas de teísmo.“ En temas intelectuales, sigue tu razón tanto como puedas, sin tener ningún otro tipo de consideración. Y negativamente: en temas intelectuales, no pretendas que es cierta ninguna conclusión que no haya sido demostrada o sea demostrable.

Charles Darwin

En 1879, cuando Darwin estaba escribiendo su autobiografía, le llegó una carta preguntándole si él creía en el dios Yahvé, y si el teísmo y la evolución eran compatibles. Él replicó que un hombre puede ser un ardiente teísta y un evolucionista», citando como ejemplos a Charles Kingsley y Asa Gray; con respecto a él, dijo que «nunca había sido ateo en el sentido de negar la existencia de un Dios». Agregó: «Creo que en general (y más cuanto más viejo me hago) aunque no siempre, creo que “agnóstico” sería una descripción correcta de mi pensamiento».El jueves 28 de septiembre de 1881 Darwin recibió la visita de dos conocidos ateos, el Dr. Ludwig Büchner y Edward Aveling (quien más tarde sería pareja de Eleanor Marx). Estaba presente el hijo de Darwin Frank, y la esposa de Darwin Emma había invitado a su viejo amigo el reverendo Brodie Innes.Darwin explicó sagazmente que «El reverendo y yo hemos sido medio amigos por treinta años. Nunca hemos estado de acuerdo en ningún tema: más bien nos miramos y cada uno piensa que el otro debe estar muy enfermo». En la charla después de la cena, Darwin les preguntó a sus invitados: «¿Por qué se hacen llamar ateos?», explicando que él prefería la palabra agnóstico. Aveling replicó que «un agnóstico no era sino un ateo elástico, y un ateo no era sino un agnóstico agresivo». Darwin respondió: «¿Y por qué tienen que ser tan agresivos?», preguntándose qué iban a ganar imponiendo esas nuevas ideas en la gente, cuando la libertad de pensamiento estaba «más que bien» para las personas educadas, pero si la gente ordinaria «estaría madura para ello». Aveling respondió que si «las revolucionarias verdades de la selección natural y sexual hubieran sido confinadas sólo para las pocas personas sensatas» y él «hubiera demorado la publicación del Origen de las especies, ¿dónde estaría el mundo en este momento?. Seguramente su propio ilustrativo ejemplo había alentado a los librepensadores a «proclamar la verdad desde los techos de las casas». Darwin en ese momento aceptó que «el cristianismo no está apoyado en evidencias», pero que él no estaba dispuesto a forzar esa idea en nadie, ya que de hecho «yo no abandoné el cristianismo hasta que tuve cuarenta años de edad».

Bertrand Russell

El panfleto de Bertrand Russell Por qué no soy cristiano, basado en una conferencia que dio en 1927, se considera un manifiesto clásico de la creencia agnóstica. El ensayo presenta brevemente las objeciones de Russell a algunos de los argumentos sobre la existencia de Dios y luego presenta una discusión acerca de sus objeciones morales a las enseñanzas cristianas. Luego le pide a sus lectores que se paren «sobre sus dos pies y dirijan una mirada cruda y directa al mundo [...] con una actitud sin miedo y una inteligencia libre».En el otro panfleto posterior de Russell ¿Soy ateo o agnóstico? (subtitulado «Un pedido de tolerancia ante los nuevos dogmas»), él confirma que es un agnóstico en el sentido filosófico de que él no puede creer la verdad de la existencia o no existencia de Dios. Sin embargo en el mismo ensayo admite que la manera más clara de presentarse ante una audiencia no filosófica sería como ateo.

Thursday, April 05, 2007

verdadero nerd

"No puedes comprar mi amor" es una cinta tonta, mamona, superficial, nerd y
fácil que jamás olvidaré. Digan lo que digan.

Citando a Lucio Anneo Seneca Séneca (4 a.C. - 65 d.C.)

"A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde."
"Aprendamos a aumentar la continencia, a enfrentar la demasía, a templar la gula, a mitigar la ira..."
"Aquel que tú crees que ha muerto, no ha hecho más que adelantarse en el camino."
"Cuando el sol se eclipsa para desaparecer, se ve mejor su grandeza."
"Cuando no sabemos a que puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables."
"Cuenta los días de tu vida, y verás cuán pocos y desechados han sido los que has tenido para ti."
"Dar consejos al hombre avisado es superfluo; darlos al ignorante es poca cosa."
"Debe necesariamente temer mucho quien es temido de muchos."
"Desde todas partes hay la misma distancia a las estrellas."
"El arrepentimiento es el remordimiento aceptado."
"El artista encuentra un mayor placer en pintar que en contemplar el cuadro."
"El cabalgar, el viajar y el mudar de lugar recrean el ánimo."
" El que puede socorrer al que va a perecer y no lo socorre, lo mata."
"El que se arrepiente de haber pecado, es casi inocente."
"El que tiene mucho desea más, lo cual demuestra que no tiene bastante; pero el que tiene bastante ha llegado a un punto al que el rico no llega jamás."
"En dondequiera que se halle un hombre puede hacer un beneficio. "
"En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto."
"Entre los demás males, el peor es andar variando los vicios."
"Es difícil tener como amigos a todos; basta con no tenerlos como enemigos."
"Es mucho más importante que te conozcas a ti mismo que darte a conocer a los demás."
"Escucha aun a los pequeños, porque nada es despreciable en ellos."
"Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, sino pereza."
"Grandes riquezas, gran esclavitud."
"Hay cosas que para saberlas no basta con haberlas aprendido."
"Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérala, pues, en todo lugar."
"Incontenida, la cólera es frecuentemente más dañina que la injuria que la provoca."
"Jamás se descubriría nada si nos considerásemos satisfechos con las cosas descubiertas."
"La amistad es siempre provechosa, pero el amor algunas veces es perjudicial."
"La avaricia es como la llama, cuya violencia aumenta en proporción al incendio que la produce."
"La diligencia es una gran ayuda para el que posee un mediocre ingenio."
"La medicina y la moral descansan sobre una base común, sobre el conocimiento físico de la naturaleza humana."
"La recompensa de una buena acción es haberla hecho."
"La verdadera felicidad no consiste en tenerlo todo, sino en no desear nada."
"La vida es una obra teatral que no importa cuánto haya durado, sino cuánto bien haya sido representada."
"Las penas pequeñas son locuaces, las grandes son mudas."
"Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas."
"Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo. "
"Los verdaderos bienes, sólidos y eternos, son aquellos que dan la rázon."
"Mañana será peor..."
"Mayor soy y para mayores cosas he nacido que para ser esclavo de mi carne."
"Nada nos proporciona dignidad tan respetable, ni independencia tan importante como el no gastar más de lo que ganamos."
"Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía. "
"Nada tan vil como ser altivo con el humilde."
"Nadie ama a su patria porque es grande, sino porque es suya. "
"Nadie escribe en su diario los favores recibidos."
"Nadie incurre en delito empujado por el destino."
"Natural es que nos causen mayor admiración las cosas nuevas que las grandes."
"Ningún descubrimiento se haría ya si nos contentásemos con lo que sabemos."
"No es la escuela la que nos enseña, sino la vida."
"No existe ningún gran genio sin un toque de demencia."
"No existe remedio contra el mal cuando los vicios se convierten en costumbre."
"No he nacido para un solo rincón, ni como un árbol. Mi patria es todo el mundo."
"No hay mayor causa para llorar que no poder llorar."
"No hay nada tan veloz como la calumnia; ninguna cosa es más fácil de aceptar, ni más rápida de extenderse."
"No hay viento favorable para el que no sabe adónde va."
"No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas."
"No podemos evitar las pasiones pero sí vencerlas."
"No se goza de la posesión de ningún bien si no es en compañía."
"Nos engañamos al considerar que la muerte está lejos de nosotros, cuando su mayor parte ha pasado ya, porque todo el tiempo transcurrido pertenece a la muerte."
"Nuestra naturaleza está en la acción. El reposo presagia la muerte."
"Nunca nos aprecian tanto los demás como cuando nos apreciamos nosotros mismos."
"Para acercarse a la perfección, el hombre debiera obrar siempre como si tuviera testigos de su conducta y pensar como si se pudiera leer en el fondo de su alma."
"Pesa las opiniones, no las cuentes."
"Pobre no es el que tiene poco, sino el que mucho desea."
"Pongamos los ojos en nosotros mismos, y después en los negocios que emprendemos, por quien y con quien los emprendemos."
"Prefiero molestar con la verdad que complacer con adulaciones."
"Proporcionalmente al número de los admiradores crece el de los envidiosos."
"Quien beneficia a los malos, perjudica a los buenos."
"¿Quieres cultivar tu alma? Vive pobre o como si lo fueses."
"Recógete en ti mismo cuando puedas, busca a quienes pueden hacerte mejor, y recibe también a quienes puedas tú mejorar."
"Sabed que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo."
"Si estás libre de enemigos porque a nadie hiciste injuria, no faltarán otros que lo sean por envidia."
"Si la cólera no se contiene nos hará más daño que la injuria que la provocó."
"Si quieres ser amado, ama tú."
"Súfranse todas las cosas con suavidad de ánimo, siendo más humana "
"Toda la armonía total de este mundo está formada de discordancias."
"Todo arte es imitación de la naturaleza."
"Todo el mundo aspira a la vida dichosa, pero nadie sabe en que consiste."
"Un barco que parecería grande en el río, sería muy pequeño en plena mar."
"Un viejo proverbio: el gladiador se decide en la arena."
"Una era construye ciudades. Una hora las destruye."
"Vencer sin peligro es ganar sin gloria."
"Vendrán en los tardos años del mundo ciertos tiempos en los cuales el mar océano aflorará los atamientos de las cosas y se abrirá una grande tierra y un nuevo marinero como aquel que fue guía de Jasón y que hubo de nombre Tiphys descubrirá nuevo mundo y ya no será la isla de Thule la postrerá de las tierras [...]."
"Verdaderamente, el azar tiene mucho poder sobre nosotros, puesto que, si vivimos, es por azar."
"Viven más contentos aquellos en quienes jamás puso los ojos la fortuna, que los otros de quienes los apartó."

CItando a Marco Tulio Cicerón

(Arpino, 106 adC- Formia, 43 adC)

"Aparta un amor viejo con un amor nuevo, como un clavo saca otro clavo."
"Con la costumbre casi se forma otra naturaleza."
"Cuando aspiras a alcanzar el puesto más alto, recuerda que es honorable la segunda, o tercera posición."
"De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error."
"De todos es errar; sólo del necio perseverar en el error."
"Debemos cuidar de que los delitos no sean castigados con más severidad de la que merecen."
"Donde quiera que se esté bien, allí está la patria."
"El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretenda hacerse superior a las leyes."
"El don más noble y excelente que el cielo ha concedido al hombre es la razón, y entre todos los enemigos con los que la razón tiene que luchar, el placer es el más importante."
"El espíritu recto se regocija con el bien y sufre con el mal."
"El estudio y la contemplación de la naturaleza es el natural alimento de la inteligencia y del corazón."
"El hombre condena cuando no entiende."
"El hombre no tiene enemigo peor que él mismo."
"El que enseña el camino al que va errado, luz en su luz le enciende y al él le alumbra habiéndola comunicado."
"El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, me parece más culpable que el que lo corrompe con dinero."
"El testimonio de mi conciencia es para mí de mayor precio que todos los discursos de los hombres."
"En las horas de peligro es cuando la patria conoce el quilate de sus hijos."
"Es bueno acostumbrarse a la fatiga y a la carrera, pero no hay que forzar la marcha."
"Es la fortuna, no la sabiduría, la que gobierna la vida del hombre."
"Es la propia naturaleza la que nos impulsa a amar a los que nos han dado la vida."
"Estar contentos con lo que poseemos es la más segura y mejor de las riquezas."
"Este es el primer precepto de la amistad; pedir a los amigos sólo lo honesto, y hacer por ellos sólo lo honesto."
"Gran renta es la economía."
"Grave es el peso de la propia conciencia."
"Hago más caso del testimonio de mi conciencia que de todos los juicios que los hombres hagan por mí."
"¿Hasta cuándo, Catilina, has de abusar de nuestra paciencia?" (Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?)
"Hay dos clases de belleza, el encanto y la dignidad. El encanto es la cualidad de la mujer; la dignidad, del hombre."
"Hay enfermedades del alma más perniciosas que las del cuerpo."
"Hay que comer con moderación, que nuestras fuerzas se restauren y nos recarguen."
"La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés."
"La amistad es un perfecto acuerdo sobre las cosas divinas y humanas junto con un sentimiento reciproco de benevolencia y afección."
"La aspiración democrática no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana."
"La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva."
"La filosofía es el cultivo de las facultades mentales. Desarraiga nuestros vicios y prepara el espíritu para recibir la semilla adecuada."
"La fuerza es el derecho de las bestias."
"La honradez es siempre digna de elogio, aún cuando no reporte utilidad, ni recompensa, ni provecho."
"La pérdida de nuestras fuerzas es debida más bien a los vicios de la juventud, que a los estragos de los años."
"La verdadera gloria echa raíces y se expande; los vanos pretendimientos caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho."
"La vida de los muertos está en la memoria de los vivos."
"La vida feliz y dichosa es el único objeto de toda filosofía."
"Las ciencias y las letras son el alimento de la juventud y el recreo de la vejez; ellas nos dan esplendor en la prosperidad y son un recurso y un consuelo en la desgracia."
"Las enemistades ocultas y silenciosas, son peores que las abiertas y declaradas."
"Las leyes se acallan con las armas."
"Los apetitos del estómago y del paladar, lejos de disminuir a medida que los hombres envejecen, van en aumento con la edad."
"Los deseos del joven muestran las virtudes futuras del hombre."
"Los Dioses han existido siempre y nunca han nacido."
"Los hombres se asemejan a los Dioses cuando hacen el bien a la humanidad."
"Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo."
"Nada más opuesto a la justicia que la violencia."
"Nada prueba mejor un carácter estrecho y ruin que el amoral dinero, y nada es más noble y excelso que despreciarlo si no se tiene, y emplearlo cuando se tiene, en forma benéfica y generosa."
"Nadie debe obedecer a aquel que no merece mandar"
"Ningún hombre ha llegado a ser grande sin un toque de divina inspiración."
"No hay absurdo que no haya sido apoyado por algún filósofo."
"No hay fortaleza tan bien defendida que no pueda conquistarse con dinero."
"No hay nada hecho por la mano del hombre que tarde o temprano el tiempo no destruya."
"No me da vergüenza confesar que soy ignorante de lo que no sé."
"Pensar es como vivir dos veces."
"¿Qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo?"
"¿Qué otro regalo más grande y mejor se le puede ofrecer a la República que la educación de nuestros jóvenes?"
También reproducida como "Todos los hombres pueden caer en un error; pero sólo los necios perseveran en él."
"Si ignoras lo que ocurrió antes de que tú nacieras, siempre serás un niño."
"Si quieres aprender, enseña."
"Siempre la mala paz es mejor que la mejor guerra."
"Somos esclavos de las leyes para poder ser libres."
"Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo."
"Todo aquello que siente, conoce, quiere y tiene la facultad de desarrollarse, es celestíal y dìvino y por esa razón tiene que ser inmortal."
"Tropezar dos veces en la misma roca es una desgracia proverbial."
"Vivir sin amigos no es vivir."

Marqués de Sade

Donatien Alphonse François,
Marqués de Sade (París, 2 de junio de 1740 — Charenton, 2 de diciembre de 1814),
escritor y filósofo francés.

Citas
"La idea de Dios es el único error por el cual no puedo perdonar a la humanidad."
"Respetemos eternamente el vicio y no combatamos sino la virtud."
"En el amor, todas las cumbres son borrascosas."
"Las pinturas más audaces, las descripciones más osadas, las situaciones más extraordinarias, las máximas más espantosas, las pinceladas más enérgicas tienen el solo objeto de obtener una de las más sublimes lecciones de moral que el hombre haya recibido nunca."
"Ninguna religión vale una sola gota de sangre"

Un demonio bondadoso y noble

Bolaño x 4 Nota aparecida en Zona.cl sobre uno de mis héroes
Roberto Bolaño no es sólo el escritor chileno más importante de las últimas décadas, sino que la puerta de entrada para conocer a otros escritores latinoamericanos un tanto olvidados. Acá te presentamos cuatro que él mismo recomendó en vida. Y como con sus novelas, no se equivocó.
Por Vadim Vidal y J. P. Roncone

Si le explicas a alguien que no ha leído aún a Roberto Bolaño (porque los hay) de qué se tratan sus novelas capitales, y ese alguien es un tipo prejuicioso, lo más seguro es que crea que es sólo para estudiantes de literatura.
Es ese el gran prejuicio sobre el autor: que es un escritor que escribe historias sobre escritores, lo que no deja de ser cierto. Pero lo que no se dice de primeras es que Bolaño es el autor más vital, descarnado y poético (sí, poético) de la literatura en español de la actualidad. Un autor de libros tremendos (en todas las acepciones) que uno leería sin parar, incluso en la ducha, al igual que Ulises Lima en “Los Detectives Salvajes” (1998).
Hay gente que dice que Bolaño escribe sobre cómo el mal, así en abstracto, se hace algo cotidiano y monstruoso, otros dicen que escribe sobre el desarraigo. Para mí, Bolaño escribe sobre la derrota. Del querer alcanzar algo (quimeras literarias, paraísos perdidos, etc) y fracasar.
“Últimos atardeceres en la tierra" (“Putas Asesinas”, 2001), por ejemplo, es la historia de la pérdida y el reencuentro entre un hijo y su padre. Sin sentimentalismos ni momentos luminosos. Leerlo es como ver una pelea de box: primero los rivales se estudian, luego intentan ir mermándose el uno al otro y terminan tratando de noquearse. Tan desesperado como un puñetazo a nudillos descubiertos, tan ascéptico como la povidona yodada.
Bolaño, además, es un autor bisagra. Uno que hace leer más y más a quienes empiezan con él. Como bien dijo un crítico de El País de España, “Detectives Salvajes es el Rayuela (1963) de ésta década”. Si ayer los universitarios soñaban con encontrar a La Maga, hoy sueñan con ser real visceralistas y hacer de sus vidas una gran aventura que termine –por supuesto- en una gran derrota.
Bolaño es el escritor muerto más vivo de la actualidad. Y, pese a la fama de polemista y cascarrabias que le dan los artículos de prensa que se escriben sobre él, era un tipo generoso. Que demostraba su admiración por escritores de su generación y anteriores. Acá citamos sólo a cuatro de los que nombró o reseñó en sus artículos y entrevistas. Latinoamericanos que forman, por decirlo así, la “Quinta de Bolaño”.
Lee “Últimos atardeceres en la tierra”,

El señor de los venenos
Un snapshot es una fotografía que se toma rápido y sin pensar. También es dar un vistazo sobre algo. Una pequeña idea sobre lo que pasa en un determinado lugar. Rodrigo Rey Rosa (1958) escribe historias tan breves que parecen snapshots. Historias que no sobrepasan las 10 páginas, algunas que apenas se asoman por sobre una plana y novelas que son en realidad cuentos largos. Claro que su vistazo sobre la realidad siempre deja entrever algo inquietante, a veces brutal, que se esconde detrás de un relato con apariencia banal.
Chefs asesinos de Brooklyn, predicadores antropófagos de Central Park, mafias de hacendados guatemaltecos y un etcétera tan largo como los lugares y personajes que presenta en sus relatos.
Rey Rosa es un guatemalteco que viajó a Nueva York a estudiar cine y de ahí a Tánger. En la ciudad marroquí conoció a Paul Bowles (1910-1999), el autor de “El cielo protector” (1949). Entró a un taller de escritura que dictaba y terminó traduciendo su obra al castellano. Mientras que Bowles hizo lo mismo con los tres primeros y breves volúmenes de cuentos del guatemalteco.
En todo caso, aparte de la locación de una de sus novelas (“La orilla africana”, 1999), Rey Rosa no comparte nada más con el autor de “El cielo protector”. Si en Bowles el paisaje es una metáfora del estado existencial de sus personajes, y en configurarlo se toma páginas y páginas, en Rey Rosa todo es conciso y frío. Casi como si estuviera haciendo la disección de una historia.
Sin detenerse en juicios sobre los acontecimientos, sólo dejando que el misterio que subyace tome el control de la narración. Todo para dejar en claro que la apariencia de normalidad, es el mejor disfraz que tiene la crueldad humana colgada en su ropero.
Lee “Una señal” acá.Y “La niña que no tuve”,

Cartas a Sensini
Esta es una historia tan real como triste. Antes de que Bolaño se convirtiera en el autor que es hoy, cuando ya estaba en España, participaba en concursos de cuentos de provincias y pequeños ayuntamientos para sobrevivir. Plata poca pero segura.
Hasta que en uno de ellos coincidió con Antonio Di Benedetto (1922-1986), según Bolaño, “el autor de una de las mejores novelas en castellano del siglo XX”.
Di Benedetto llegó segundo y él tercero. Bolaño, entonces, tenía veintiocho años, era pobre, vivía solo y su único consuelo era escribir. Di Benedetto, en cambio, ya había publicado “Zama” (1956), su novela más importante, e incluso Cortázar había hablado muy bien de él. Entonces el chileno inició una amistad epistolar con el autor argentino. Se pasaban datos de pequeños concursos donde participar y hablaban del exilio y de la desaparición del hijo de Di Benedetto bajo la sombra de la dictadura trasandina.
La historia la cuenta Bolaño en “Sensini” (como rebautiza a Di Benedetto), un cuento incluido en “Llamadas telefónicas” (1997).
“Zama” (1965) transcurre en Paraguay durante la Colonia. Pero no es para nada una novela histórica. Trata sobre la espera de un funcionario del reino español -Don Diego de Zama- que está varado contra su voluntad en Asunción, esperando un traslado a Buenos Aires. Un traslado que jamás llega y que lo comienza a hundir en actos cada vez más extraños y a degradarlo hasta transformarlo, literalmente, en un desecho humano. Está narrada con la misma frialdad y distancia que El Extranjero (1942) de Camus (1913-1960). De ahí que la crítica lo tilde como un autor existencialista.
Pero Di Benedetto no sólo destacó como novelista, sino que también como cuentista. "Aballay", un relato alabado por el mismo Borges, cuenta la historia de un gaucho que, después de matar a un hombre, decide no bajarse más del caballo. Lo hace sólo cuando el hijo de aquel hombre lo desafía. Ahí paga su penitencia. Honor y culpa en la pampa argentina.
Di Benedetto muere en 1986, después de volver del exilio. Sin encontrar a su hijo. Bolaño le diría más tarde a Cristián Warnken en una entrevista, que su otra hija también terminó perdida en Estados Unidos. La misma que aparece al final de “Sensini”.

La vanguardia es así
En Europa lo vendieron como “El secreto mejor guardado de la literatura argentina” en la solapa de sus primeras ediciones. Carlos Fuentes le auguró el Nobel para el año 2020. También hace noticia despachándose frases ganadoras como “El mejor Cortázar es un mal Borges”, para definir el bando en el que se cuadra él en la literatura trasandina (donde no entra Sábato, por ejemplo).
César Aira (1949) es el último de los vanguardistas latinoamericanos. Un tipo que se define por la novedad, el juego de las formas y los métodos de escritura. Además es el autor más prolífico de su generación, ha publicado cerca de 60 obras de narrativa y una infinidad de ensayos. Dice que escribe todos los días y que su método (“cocina literaria” como le dicen los estudiosos) es similar a llevar un diario de vida.
Pese a eso, Aira no es de los que dicen escribir siempre la misma obra. Sus novelas difieren la una de la otra. Tiene tramas policiales, de aventuras, con elementos históricos, de ciencia ficción, etc. El único elemento en común son sus disparatados argumentos.
Ejemplos: el protagonista de “El congreso de literatura” (1999) es un científico dedicado a la clonación que intenta crear una raza de intelectuales que domine el mundo. En “Un sueño realizado” (2001), el protagonista puede intercambiarse distintas partes de su cuerpo mientras duerme, y en “Cómo me hice monja” (1993) la tragedia se desata debido a un helado de frutilla.
¿Sin pies ni cabeza? Pues él dice que esa novela corta es autobiográfica. Por eso la niña del cuento se llama César Aira y viene de Coronel Pringles, su ciudad natal. Y nunca aclara por qué la novela se titula así. Un loco de aquellos.
Aira no es como los autores norteamericanos que se encariñan con sus personajes. Eso lo hace menos cálido, pero más jugado. Resta su emotividad a cero, pero lo hace más libre. Para él los personajes son menos importantes que sus motivos literarios. Como un Lars Von Triers juguetón en vez de cruel. Ya. Aira es un fabulador superdotado. Un geniecillo de este tiempo. Uno que dice preferir “lo nuevo a lo bueno”. Siempre.
Lee un fragmento de “Los misterios de Rosario”, acá.
Un cubano indecente
Si te dicen que tal autor es el “Bukowski de La Habana” lo único que quieres hacer es leerlo (o salir huyendo). Bueno, a Pedro Juan Gutiérrez (1950) lo bautizaron así porque no quedaba otra.
¿Cómo catalogar a un escritor de prosa desprolija que ha trabajado de vendedor de helados, cortador de caña, soldado, periodista, contrabandista, y cuando todo anduvo mejor, se dedicó a la pintura y la escultura?
Gutiérrez es un escritor que dice que se interesó en la literatura luego de leer “Desayuno en Tiffany's” (1958) de Capote (1924-1984). Y que luego se dedicó a contar historias del bajo fondo, con protagonistas de sus mismas características, que hablan en primera persona y cuyas crónicas, crudas, desencantadas e hilarantes, están bañadas por litros y litros de ron. Y gente que vive “empalmando” con desesperación y placer en grados iguales.
Con textos tan claros y sintéticos como este: “Quizás eso fue lo que me salvó: las borracheras, las mujeres, soltar furia, tirarlo todo a mierda, no esperar nada de nadie. Y escribir. En las madrugadas, borracho, escribía cuentos de todo lo que me sucedía. Era muy divertido. Y seguí adelante. Y aquí estoy”.
Pedro Juan Gutiérrez es un representante del realismo sucio venido de donde menos uno lo esperaría. O no tan así. Porque si algo une —por ejemplo— a John Fante (1909-1983) y Bukowski (1920-1994), a parte del modo de contar sus historias, es el escenario en que las presentan. O sea, las ciudades.
Si Bukowski tenía a Los Ángeles, Pedro Juan Gutiérrez tiene La Habana. En sus relatos no hay espacio para ningún tipo de romanticismo, ni revolucionario, ni homenajes culposos a lo Buena Vista Social Club.
En La Habana de Gutiérrez, la Revolución es un chiste, la prostitución es la ocupación que jamás deja de tener vacantes y los dólares convencen más que cualquier discurso. El cubano deja en claro que outsiders hay en todas las ciudades y sistemas sociales.
Lee “Estrellas y pendejos”, acá.Y “Silvia en N.Y.”, acá.

Nicolás Maquiavelo (Florencia, 3 de mayo de 1469 – 21 de junio de 1527)

Filósofo, escritor y estadista italiano. Autor de El príncipe, Descripción de las cosas, Historia de Florencia, entre otras obras.
Citas de Maquiavelo

 "...cuando se conquista por segunda vez un país que se había rebelado anteriormente es más difícil volverlo a perder..."
 "...cuando los estados que se conquistan están acostumbrados a vivir en libertad, hay tres formas de conservarlos: destruirlos, vivir allí personalmente o dejar que sigan viviendo con sus leyes..."
 "...el que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo..."
 "Es imposible que los que mandan sean reverenciados por los que desprecian a Dios."
 "La experiencia siempre ha demostrado que jamás suceden bien las cosas cuando dependen de muchos."
 "La liberalidad se devora a sí misma, pues a fuerza de ejercerse se agota."
 "Los hombres ofenden antes al que aman que al que temen."
 "Los hombres rara vez tienen el valor suficiente para ser o extremadamente buenos o extremadamente malos."
 "Los hombres son tan simples y unidos a la necesidad, que siempre el que quiera engañar encontrará a quien le permita ser engañado."
 "Ninguna fuerza doma, ningún tiempo consume, ningún mérito iguala, el nombre de la libertad."
 "Todos ven lo que tú aparentas; pocos advierten lo que eres."
 "...un príncipe que tenga una ciudad fuerte y que no sea odiado por su pueblo no puede ser atacado..."
 "...no se debe confundir el ser con el deber ser, la política es algo..."
 "...los ejércitos mercenarios y los auxiliares son inútiles y peligrosos..."
 "...aquel que en un principado no advierte los males cuando nacen no es verdaderamente sabio, y es un don que pocos tienen..."
 "...un príncipe no debe tener otro objetivo ni otra preocupación, ni debe considerar como suya otra misión que la de la guerra..."
 "...si bien el principado se consigue con ciertas dificultades, se conserva con facilidad..."
 "...en tiempos de paz hay que pensar en la guerra..."
 "...el príncipe no debe preocuparse de incurrir en la infamia de aquellos vicios sin los cuales difícilmente podría salvar el estado..."
 "...es más sensato quedarse con la fama de tacaño, que genera una mala fama sin odio, que por buscar la reputación de liberal, ganarse la fama de ladrón que genera mala fama y odio a la vez; se debe ocultar el liberalismo..."
 "...puesto que los hombres aman según su voluntad y temen segun la voluntad del príncipe, un príncipe debe depender solo de lo que es suyo y no de lo que es de otros, solo tiene que ingeniárselas para no ser odiado..."
 "...el príncipe tiene que elegir de entre todos los animales a la astucia del zorro y la fuerza del león..."
 "...haga, pues, el príncipe lo necesario para vencer y mantener el estado, y los medios que utilice siempre serán considerados honrados y serán alabados por todos..."
 "...quien engañe, encontrara siempre quien se deje engañar, todos verán lo que aparenta y pocos lo que es, y estos pocos no se atreverán a ponerse en contra de la mayoría..."
 "...las minorías no tienen sitio cuando la mayoría tiene donde apoyarse..."
 "...el odio nace cuando el príncipe roba y usurpa los bienes y las mujeres de sus súbditos, de lo cual tiene que abstenerse..."
 "...el desprecio nace cuando al príncipe se le considera inestable, superficial, afeminado, pusilánime e indeciso..."
 "...las acciones del príncipe deben tener grandeza, valor, prudencia, fortaleza y ser irrevocables..."
 "...un príncipe debe tener dos miedos: uno interno, de sus súbditos, y otro externo, de los extranjeros poderosos..."
 "...si la violencia es coerción, el respaldo será consenso o legitimidad..."
 "...si bien el príncipe debe persuadir al pueblo, convencerlo, también debe emplear la fuerza, porque cuando ya no le crean se le puede hacer creer por la fuerza..."
 "...los que llegan a ser príncipe por la fortuna, les resulta fácil ascender , pero muy difícil mantenerse en el poder..."
 "...el príncipe debe lograr que los principados vecinos deseen hacerle bien y teman causarle daño..."
 "...la crueldad esta bien usada cuando se la emplea una sola vez por la necesidad de afianzar el poder y después no se repite..."
 "...es central saber disfrazar bien las cosas y ser maestro en el fingimiento..."
 "...la única buena, segura y duradera defensa es la que depende del propio príncipe y de su valor..."
 "...de la fortuna depende la mitad de nuestras acciones, pero nos deja dirigir la otra mitad o algo menos..."
 "...para mantener el estado se debe tener un ejército propio, el consenso del pueblo y virtud en el príncipe..."
 "El hombre olvida antes la pérdida de su padre que la pérdida de su patrimonio."

Apócrifa atribuida a Maquiavelo
 "El fin justifica los medios".

Voltaire : (21 de noviembre de 1694 - 30 de mayo de 1778)

François Marie Arouet, filósofo y escritor francés.

 "Azar es una palabra vacía de sentido; nada puede existir sin causa."
 "Cambiad de placeres, pero no cambiéis de amigos."
 "Cuando aquel que habla y aquel a quien le habla, ninguno de los dos entiende lo que significa, entonces podemos decir que eso es la metafísica."
 "Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo."
 "Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente."
 "Dios es un comediante que actúa para una audiencia demasiado asustada para reír."
 "El ateísmo es el vicio de unas pocas personas inteligentes."
 "El ejemplo más horrible del fanatismo que ofrece la historia fue el que dieron los habitantes de París la noche de San Bartolomé, destrozando, asesinando y arrojando por las ventanas a sus conciudadanos que no iban a misa."
 "El hombre se precipita en el error con más rapidez que los ríos corren hacia el mar."
 "El fanatismo es a la superstición lo que el delirio es a la fiebre, lo que la rabia es a la cólera. El que tiene éxtasis, visiones, el que toma los sueños por realidades y sus imaginaciones por profecías es un fanático novicio de grandes esperanzas; podrá pronto llegar a matar por el amor de Dios..."
 "El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo."
 "El trabajo aleja de nosotros tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la necesidad".
 "En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra."
 "Es una de las supersticiones de la mente humana imaginarse que la virginidad pueda ser una virtud."
 "Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás."
 "Hay que saber que no existe país sobre la tierra donde el amor no haya convertido a los amantes en poetas."
 "La civilización no suprime la barbarie; la perfecciona."
 "La democracia sólo parece adecuada para un país muy pequeño."
 "La duda no es una condición placentera pero la certeza es absurda."
 "La escritura es la pintura de la voz."
 "La gente busca la felicidad como un borracho busca su casa, sabe que existe pero no la encuentra."
 "La ignorancia afirma o niega rotundamente; la Ciencia duda."
 "La más temible de las enfermedades del alma, es el furor de dominar."
 "La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses."
 "La parte filosófica de la historia se destina a dar a conocer las necesidades humanas."
 "La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano."
 "La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida."
 "La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio."
 "La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda".
 "Las lágrimas son el lenguaje silencioso del dolor."
 "Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invoca solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo."
 "Los celos cuando son furiosos, producen más crímenes que el interés y la ambición."
 "Los que creen que el dinero lo hace todo, suelen hacer cualquier cosa por dinero."
 "No siempre podemos agradar, pero siempre podemos tratar de ser agradables."
 "Para alcanzar nuestros propósitos es mejor que nos dirijamos a la pasión de los hombres, que no a su razón."
 "Pensad por cuenta propia y dejad que los demás disfruten del derecho a hacer lo mismo."
 "Quien se venga después de la victoria es indigno de vencer."
 "Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo."
 "Siempre nos hallamos de acuerdo en dos o tres puntos que entendemos, y discutimos sobre dos o tres mil que no entendemos en manera alguna."
 "Siempre que un acontecimiento importante, una revolución o una calamidad redunda en beneficio de la iglesia, pretende verse en ello el dedo de Dios."
 "Suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y fusionan."  "También hay fanáticos que conservan la sangre fría, pertenecen a esa clase los jueces que sentencian a muerte a los que no han cometido más crimen que el de no pensar como ellos... Las leyes y la religión, en vez de ser para ellas (las costumbres humanas) un alimento saludable, se convierten en veneno en los cerebros infectados."
 "Todo les sale bien a las personas de carácter dulce y alegre."
 "Todo culpable es tímido."
 "Un gran secreto del goce de la vida consiste en abandonar el placer, manteniendo así la posibilidad de volverlo a gozar."
 "Un minuto de felicidad vale más que un año de gloria."
 "Una buena imitación es la más perfecta originalidad."
 "Una falsa ciencia hace ateos; una verdadera ciencia posterna al hombre ante la divinidad."
 "Una única cosa le he pedido a Dios, una nimiedad: "Oh, Señor haz ridículos a mis enemigos". Y Dios me la concedió."
 "No hay problema que resista el ejercicio continuo del pensamiento"